El fallecimiento de Diogo Jota dejó una profunda huella en el seno de la selección portuguesa. El delantero había sido una pieza importante en el proceso de Roberto Martínez y sus compañeros le tenían un gran aprecio. Por esta razón, la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) y el plantel decidieron rendir una serie de emotivos homenajes junto a la familia del atacante en la previa a su debut en el Mundial 2026.

La FPF invitó formalmente a Joaquim e Isabel Silva, padres de Diogo Jota, para presenciar el debut del combinado luso en la Copa del Mundo frente a la República Democrática del Congo. La entidad se encargó de organizar su traslado a Estados Unidos para que pudieran acompañar al equipo en esta jornada tan especial.

A su llegada, los padres fueron recibidos por el presidente de la FPF, Pedro Proença, junto a otros miembros de la delegación. También estuvieron presentes autoridades gubernamentales como la ministra de Cultura, Juventud y Deporte, Margarida Balseiro Lopes, y el embajador de Portugal en EE. UU., Francisco Duarte Lopes.

Por su parte, los futbolistas decidieron rendir su propio tributo: utilizaron una pulsera que incluye los nombres de los 26 convocados más el de Diogo Jota, simbolizando que el delantero sigue formando parte del grupo.

Estos gestos responden al trágico fallecimiento de Jota en julio de 2025, cuando perdió la vida junto a su hermano André Silva en un accidente automovilístico en Zamora, España. El impacto de su muerte generó una ola de condolencias a nivel mundial por parte de clubes, entrenadores y futbolistas.

Portugal inició su camino mundialista en el Grupo K, donde además del debut contra la RD Congo, tiene programados encuentros ante Uzbekistán y Colombia.