"Es mi sueño", el certamen musical conducido por Guido Kaczka, quedó envuelto en una nueva controversia luego de que un ex participante cuestionara públicamente el trato que recibió durante su paso por el programa. "La realidad es que cuando apenas me sucedió fue algo que me dolió un montón y me dañó el ego", contó el cantante al recordar lo ocurrido.
Cambio de roles: Joaquín Levinton hizo estallar al público con su imitación de Ángela Leiva en "Es mi sueño"Se trata de Lucas Fontana, quien no logró avanzar a la siguiente instancia de la competencia y decidió hacer un descargo en televisión y en sus redes sociales. Según explicó, la experiencia estuvo lejos de las expectativas con las que había llegado al ciclo.
Según relató, la convocatoria se realizó con escaso margen de tiempo, situación que le generó incomodidad desde el inicio. Incluso aseguró que evaluó no presentarse debido a la forma en que se organizó su participación.
La denuncia de Lucas Fontana contra la producción de "Es mi sueño"
Uno de los principales reclamos estuvo vinculado a la preparación de su actuación. El artista afirmó que no tuvo la posibilidad de elegir el tema que interpretaría y que recibió definiciones sobre su presentación cuando ya estaba por salir al escenario. "Yo fui con mucha ilusión y a último momento me dan una pista editada, no sabía qué cantar", expresó.
Además, aseguró que antes de salir al aire recibieron una indicación que le causó malestar. Según contó, les habrían pedido que evitaran mencionar que eran músicos o artistas profesionales. "Nos dicen: 'Prohibido decir que son artistas, que son músicos, que tienen música en Spotify, que se dedican a este mundo'. Fue una gran desilusión", sostuvo.
Para Fontana, esa situación perjudica especialmente a quienes intentan abrirse camino de manera independiente dentro de la industria musical.
"La vara no es equitativa para muchos"
El cantante también manifestó que percibió diferencias entre los participantes según el nivel de exposición pública o los recursos con los que cuentan. "Entiendo que es un juego y que eso fue un indicio de que yo hoy no quedo", afirmó al referirse a las circunstancias que rodearon su presentación.
En ese sentido, defendió el trabajo de los artistas emergentes y remarcó que el talento no debería medirse por la cantidad de seguidores o la presencia de representantes. "Yo valgo lo mismo que el que tiene 200.000 seguidores y tiene un representante", aseguró.
Finalmente, dejó una reflexión sobre lo vivido en el programa de Guido Kaczka y lanzó una última crítica hacia la producción: "La vara no es equitativa para muchos".
Las declaraciones generaron repercusión en redes sociales y reavivaron el debate sobre las oportunidades que reciben los artistas independientes en los programas de talentos de la televisión argentina.