Bank of America (BofA) volvió a dar un espaldarazo a la estrategia financiera de Argentina. En su último informe, titulado “Argentina: dos de tres planetas alineados”, la entidad destacó una consolidación en el frente externo y una desinflación más rápida de lo previsto. Sin embargo, los analistas Sebastian Rondeau y Lucas Martin advirtieron que, para que el rally de los bonos soberanos sea sostenible, la actividad económica debe despertar de su letargo.
Energía y minería al rescate
El primer "planeta" alineado es el sector externo. Con un crecimiento exportador del 21,5% interanual a abril, impulsado por el sector agroindustrial y un superávit energético que ya roza los U$S9.000 millones anuales, el BCRA logró recomponer reservas más allá de las metas fijadas. Según BofA, este flujo de divisas actúa como un ancla para el tipo de cambio, alejando el fantasma de una devaluación brusca.
La inflación como ancla política
El segundo pilar es la desinflación. Con una inflación núcleo perforando el 2% mensual en mayo, el banco proyecta que el IPC cerrará el año en torno al 32%.
Esta estabilidad no solo mejora el perfil de riesgo, sino que otorga al Gobierno el capital político necesario para sostener el ajuste sin fisuras en la gobernabilidad.
El consumo y la actividad
El "tercer planeta", el de la economía real, sigue en sombras. Con un PBI que crece apenas al 1,7% y una mora en el consumo que supera el 11%, la recuperación depende ahora de la baja de tasas y el dinamismo exportador.
Según BofA, solo un repunte claro del crecimiento permitirá al país regresar plenamente a los mercados internacionales antes de que el calendario electoral de 2027 introduzca nueva volatilidad.