En la pequeña localidad de Tres Isletas, el estupor ha reemplazado a la calma. El asesinato de Pamela Magalí Gauna, una joven de 28 años hallada sin vida en el barrio Grisetti, de Chaco, encierra una paradoja desgarradora. Mientras la justicia señala a su madre, Irma Gladis Pérez(, de 60 años, como la única responsable del ataque, en las redes sociales de la víctima todavía se lee una frase que hoy cobra un tinte macabro: "Mi mamá lo es todo".
El hallazgo se produjo tras un llamado desesperado a la policía. Fue el hermano de la víctima quien alertó a los efectivos luego de que su propia madre le confesara el crimen.
Al llegar a la vivienda, el escenario era dantesco. Pamela yacía sobre un charco de sangre junto a un cuchillo de carnicero de 30 centímetros. Poco después, la presunta infanticida se entregó en la comisaría local, y quedó a disposición del fiscal Gerónimo Roggero.
Mientras tanto, el pueblo despide a "Pame" entre mensajes de dolor, los investigadores intentan descifrar qué ocurrió en la intimidad de esa casa para que el "todo" de Pamela se convirtiera, finalmente, en su final.