Suecia comenzó el Mundial 2026de la mejor manera posible. Con una actuación sólida, aprovechó cada una de sus oportunidades y venció por 5-1 a Túnez en el estreno de ambos por el Grupo F, un resultado que la coloca como uno de los primeros líderes de la zona y que confirma el buen momento de una generación que mezcla experiencia y juventud.
El conjunto dirigido por Graham Potter salió decidido a imponer condiciones desde el inicio. Apenas habían transcurrido seis minutos cuando Yasin Ayari abrió el marcador con una definición que desató la tranquilidad sueca y obligó a los africanos a cambiar rápidamente el plan de partido.
Con el control de la pelota y una circulación precisa, Suecia fue construyendo superioridad en el mediocampo. Esa presión encontró una nueva recompensa a los 29 minutos, cuando Alexander Isak amplió la ventaja y dejó el encuentro cuesta arriba para los tunecinos.
Sin embargo, cuando parecía que el primer tiempo terminaba sin sobresaltos, Túnez encontró un descuento inesperado. Omar Rekik aprovechó una pelota parada para marcar el 2-1 y darle algo de esperanza a un equipo que había sufrido durante gran parte de la etapa inicial.
El impulso duró poco. En el complemento volvió a aparecer la jerarquía ofensiva sueca y Viktor Gyökeres, una de las grandes figuras del equipo, convirtió el tercer tanto a los 14 minutos para volver a estirar la diferencia y enfriar cualquier intento de reacción africana.
Con el partido prácticamente resuelto, Potter movió el banco para administrar energías y darles minutos a varios suplentes. Uno de ellos fue Mattias Svanberg, que ingresó en el tramo final y necesitó apenas unos minutos para cerrar la goleada con el 4-1. Por su lado Yasin Ayari hizo lo suyo sobre el final del partido y marco el 5-1 definitivo.
Más allá del resultado, Suecia dejó una imagen convincente. Dominó la posesión durante buena parte del encuentro, generó numerosas situaciones de peligro y mostró una sociedad ofensiva muy interesante entre Isak y Gyökeres, capaz de lastimar constantemente a la defensa rival.
Para Túnez, en cambio, el estreno dejó muchas preocupaciones. El equipo dirigido por Sabri Lamouchi tuvo dificultades para contener los ataques por las bandas, sufrió cada vez que Suecia aceleró y apenas logró inquietar en acciones aisladas. El descuento de Rekik fue insuficiente para cambiar una historia que siempre pareció inclinada hacia el conjunto escandinavo.
Con esta victoria por 5-1, Suecia da un paso importante en la lucha por la clasificación a los octavos de final y envía un mensaje al resto del Grupo F: está preparada para competir y sueña con ser una de las sorpresas del Mundial.