En una final contundente, el rosarino Luciano Ambrogi se consagró campeón del Challenger de Tucumán tras derrotar al colombiano Johan Rodríguez por 6-2 y 6-3, logrando así el primer título de esta categoría en su carrera profesional.
Con este triunfo en el "Jardín de la República", Ambrogi —que había sido finalista en el ITF 25 de Yerba Buena en marzo— dio un salto espectacular en el ranking en vivo hasta la posición 324, marcando su mejor ubicación histórica. Hasta la fecha, el joven rosarino de 22 años registraba dos títulos en el circuito ITF Men’s World Tennis Tour (ambos M15 en Antalya 2023), por lo que esta conquista en Tucumán se convierte en el hito más importante de su trayectoria.
La batalla mental y la madurez en la cancha
Tras alzar el ansiado trofeo, el flamante campeón no ocultó el enorme esfuerzo psicológico que requirió esta semana de competencia y cómo logró quebrar una barrera personal:
"Costó muchísimo, pero más que nada desde lo mental. Yo me considero una persona muy emocional. Obviamente soñaba con ganar un título así y eso a veces creo que me perjudicaba porque, cuando uno entra a la cancha y ve que tiene chances o se siente bien, antes me comía un poco la cabeza. Estoy contento de que lo pude superar esta semana y que se me pudo dar", confesó Ambrogi en declaraciones a la Asociación Argentina de Tenis.
El santafesino también reflexionó sobre el proceso y las frustraciones previas que debió atravesar para llegar a este presente dulce: "Fueron muchos torneos, muchas charlas y mucho trabajo. Por momentos me sentía triste porque las cosas no salían como yo quería. Sentía que tenía el nivel y los resultados no se me daban. Y bueno, acá está este trofeo, que me da mucha más alegría y mucha más confianza para seguir afrontando lo que viene".
Una dedicatoria desde el corazón
Al momento de los agradecimientos, las lágrimas asomaron en los ojos del campeón al dirigirse a su padre y a su hermano, quienes viajaron especialmente para acompañarlo en la definición, así como a su madre, pieza clave desde la distancia:
"Ellos lo viven de la misma forma que soy yo. Somos una familia muy emocional. Las cosas de la familia nos gusta disfrutarlas mucho y se nota cómo me bancan y cómo me apoyaron siempre durante todos estos años. Mi familia hizo un esfuerzo muy grande para que yo pudiera jugar al tenis. Mi hermano sacrificó mucho para que yo pudiera desarrollar mi carrera y ellos se merecen este título tanto como yo", expresó conmovido. Y cerró con un mensaje directo a su hogar: "A mi mamá, que se quedó en casa, también quiero agradecerle porque siempre se movió para ayudarme a conseguir cosas para mi carrera. Este título se lo dedico a ella".