En la casa de Lola Mora en la capital tucumana (en la actual 24 de Septiembre al 500) tenían un piano marca Pleyel que la artista heredaría a sus 18 años, ante el fallecimiento repentino de sus padres, Romualdo Mora y Regina Vega, en septiembre de 1885 (por neumonía él y por ataque al corazón, ella). Era una familia adinerada, por lo que la educación de Lola fue completa. En 1882 y 1883 fue una de las mejores alumnas en el Colegio Sarmiento. “Está de más decir que el piano Pleyel inventariado es el que le tocaba a Lola Mora, para quien la música fue una afición sostenida a lo largo de los años: hoy el instrumento se encuentra en el Museo Histórico Provincial ‘Presidente Nicolás Avellaneda’ ”, dicen Carlos Páez de la Torre (h) y Celia Terán en su biografía sobre la escultora.
En diferentes notas sobre la artista se ha dado cuenta de su gusto por tocar el piano y recitar poesía cuando ya era famosa, en Roma, pero poco se ha contado de sus gustos musicales. El biógrafo Oscar Félix Haedo dice que “en el colegio del Huerto ensayó las primeras letras, mostrando inclinación hacia las artes, dedicándose al estadio del dibujo y la pintura, y posteriormente, de la música, del canto y de la literatura, y de cursos elementales de plástica que nunca abandonaría”. Haedo dice que como complemento de su educación artística ella indagaba en las escasas obras artísticas en la capital tucumana y terminaba sus paseos “en casas de amigos donde, al piano, ejecutaba música sobre motivos collas recogidos en los valles de Trancas de algún bombo legüero o de un erke lejano”.
Recuerdos fotográficos: 1904. Festejo accidentado por Lola MoraEl piano Pleyel de los Mora, según explicó en LA GACETA el restaurador Rodolfo Marquestó (08/08/1987), era de 1880 y se trataba de un instrumento vertical de alta calidad que “permite aún en nuestros días conseguir una frecuencia de sonoridad”.
En la biografía de Haedo se publica la foto de Lola Mora tocando el piano (otro instrumento distinto del Pleyel de su casa) con la leyenda siguiente: “En su vivienda del Parlamento Nacional, ejecutando (la sonata) ‘Claro de Luna’ de Beethoven” y se informa que la foto (que publicamos ahora) es del Archivo General de la Nación. Lola Mora vivió durante un tiempo desde mediados de 1906 en un sector del Congreso Nacional, mientras ejecutaba obras encargadas para el Parlamento. Como se ve, sus manos, además de dar forma a la arcilla y al mármol, modelaban la música.