El Mundial 2026 comenzó con una fiesta a la altura de las expectativas en su partido inaugural, pero el segundo encuentro dejó una postal muy distinta. En el estadio Akron de Guadalajara, el cruce entre Corea del Sur y República Checa evidenció una baja concurrencia de público, con miles de asientos vacíos que no pasaron desapercibidos.
La imagen contrastó con el entusiasmo visto en el debut del torneo y encendió una señal de alerta en torno a la convocatoria en algunas sedes. Según datos difundidos por la FIFA, se esperaba una asistencia cercana a los 45.000 espectadores. Sin embargo, las imágenes del estadio, cuya capacidad ronda los 45.600 lugares, reflejaron una ocupación considerablemente menor.
Detrás de esta situación aparecen varios factores. Las dificultades para obtener visas, los altos costos de traslado y alojamiento, y las largas distancias entre las ciudades anfitrionas (producto del formato con tres países organizadores) complicaron la llegada de hinchas internacionales. A eso se suma que ni Corea del Sur ni República Checa cuentan con una masa significativa de seguidores locales en México.
El caso genera inquietud porque se trata de uno de los estadios de menor capacidad dentro del torneo. Que no haya logrado completarse en un partido de fase de grupos plantea interrogantes de cara a los próximos encuentros, especialmente aquellos con selecciones de menor convocatoria global.
Desde la organización, en tanto, destacan que el Mundial 2026 apuesta a un formato inédito, con sedes distribuidas en tres países, lo que implica desafíos logísticos sin precedentes. No obstante, las imágenes del Akron dejaron en evidencia que, más allá del espectáculo dentro del campo, el clima en las tribunas también forma parte esencial de la experiencia mundialista.
Cómo salió el segundo encuentro
El debut de Corea del Sur en el Mundial 2026 dejó mucho más que tres puntos. En Guadalajara, el conjunto asiático mostró personalidad para revertir un resultado adverso, sostuvo una propuesta ofensiva durante los 90 minutos y terminó imponiéndose por 2 a 1 frente a República Checa en un partido que, por momentos, pareció complicarse más de la cuenta.
El triunfo deja al seleccionado asiático en una posición favorable dentro del Grupo A. Comparte la cima con México, aunque con menor diferencia de gol, y afrontará la segunda fecha con la posibilidad de dar un paso importante hacia los octavos de final. Más allá de algunos aspectos por corregir, especialmente en la contundencia y en ciertas acciones defensivas, el estreno dejó señales alentadoras para un equipo que aspira a ser uno de los animadores de la zona.