En Argentina, hablar de cuarteto nos remite directamente a Rodrigo. “El Potro”, tal como se lo conoció popularmente, llevó el famoso género cordobés a cada rincón del país, engrandeciendo ese ritmo a nivel nacional. Fue justamente en el momento de máximo esplendor de su carrera que Rodrigo Bueno murió en un accidente automovilístico, el 24 de junio del año 2000.

Por aquellos días, Rodrigo era la figura más requerida de los medios: la televisión, los diarios, las radios y las revistas se disputaban una nota con el cantante que dio vida a himnos como “Ocho cuarenta”, “Lo mejor del amor”, “Amor Clasificado”, “Soy Cordobés”, o “Un largo camino al cielo”. Mientras, los shows en el Luna Park se multiplicaban, así como las giras nacionales. El furor fue tal que el mismo año de su muerte llenó 49 veces ese microestadio en apenas nueve días.

Editó su primer disco en 1987, pero fue en 1996 que llegó su primer hit: “Lo mejor del amor”. En 1999 saltó al estrellato y se convirtió en un referente del cuarteto que trascendió su corta vida, que llegó a su fin con apenas 27 años. Su huella, indeleble, no sólo se advierte en las canciones que dejó, sino que murales, esculturas y diversos homenajes lo recuerdan tanto en su Córdoba natal como en el resto del país. También fue celebrado en el cine: en 2018 se estrenó la película “El Potro, lo mejor del amor”, una obra biográfica coescrita y dirigida por Lorena Muñoz.

A 26 años de su fallecimiento, “el Potro” no sólo es un emblema del cuarteto sino casi una leyenda. Su máximo mérito y orgullo, sin dudas, fue nacionalizar con sus letras y melodías el género que tan bien representó.

Cabe destacar que este será el primer aniversario de su fallecimiento con el cuarteto reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Esta distinción constituye un hito para la cultura argentina, al destacar el legado, la trascendencia y la vigencia de uno de los géneros musicales más representativos de Córdoba y del país.

Rodrigo, más presente que nunca en Córdoba

La ausencia de Rodrigo es pura presencia. Numerosas calles, instituciones y obras de arte lo recuerdan a lo largo de toda la extensión cordobesa.

El pasado 24 de mayo, día en que “el Potro” hubiese cumplido 53 años, el Club Atlético Belgrano –de quien el músico era fanático- se consagró campeón del Torneo Apertura. En las tribunas del club, una escultura tamaño real de Rodrigo permanece sentada en la platea Cuella Baja.

A pocos metros, en el exterior del estadio, el mural “Pirata eterno”, creado en 2021 por el artista Mauricio Dopazo también homenajea a uno de los más populares hinchas de Belgrano.

Una suerte de museo informal se da en la casa de la familia Vilta, quienes en su hogar celebran tanto a Belgrano de Córdoba como a Rodrigo y al cuarteto en general. Allí, las imágenes, frases y motivos alusivos al “Potro” se multiplican.

Finalmente, la procesión no puede perderse la oportunidad de conocer a fachada de la que fue la casa familiar de Rodrigo, en el barrio Argüello. La visita a la calle Tomás Garzón al 7900 se convirtió hace tiempo en una parada obligatoria. Allí el músico pasó varios años de su vida junto a su madre, Beatriz Olave; su hermano, Ulises Bueno, y toda su familia.

Junio, el mes del cuarteto

Cada 4 de junio se celebra el Día del Cuarteto, en conmemoración a la primera presentación en vivo del Cuarteto Leo, encabezado por Leonor Marzano, en 1943. Dicha efeméride sumada a la trágica muerte de Rodrigo el 24 de junio del 2000 convierten a junio en el Mes del Cuarteto.

Este género musical es una de las manifestaciones culturales más importantes de Córdoba. Como tal, desde 2021 tiene su propio museo: el Museo del Cuarteto, en la capital provincial. Allí se puede disfrutar durante todo el año de colecciones de instrumentos tradicionales de los conjuntos, partituras, discos y fotografías de intérpretes y bailes populares que fueron moldeado a este ritmo local.

El museo dispone también de recuerdos y archivos de sonido y fílmicos de los programas emitidos por radio y televisión más característicos del género, para poder disfrutar sin importar la época del año. Origen y evolución de este fenómeno cultural que superó los límites geográficos de la provincia son protagonistas de cada colección y exposición del lugar.

Del Cuarteto Leo a Carlos “la Mona” Jiménez y “el Potro” Rodrigo, el museo propone un recorrido cronológico que incluye material único para conocer la historia de este género en profundidad, orgullo cordobés pero también del resto del territorio argentino.