OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, confirmó que inició formalmente el proceso para cotizar en bolsa en Estados Unidos (EEUU), al presentar de manera confidencial un formulario S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés).
La compañía informó la decisión a través de un comunicado en el que señaló que optó por adelantar el anuncio para evitar filtraciones, en un contexto marcado por el entusiasmo de los mercados financieros hacia las empresas vinculadas a la inteligencia artificial y a pocos días de la esperada salida a bolsa de SpaceX.
No obstante, OpenAI aclaró que aún no definió un cronograma para la operación. "Todavía no hemos fijado un calendario; podría llevar cierto tiempo, ya que algunas cosas que queremos hacer sin duda serán más fáciles de realizar como empresa no cotizada", indicó la firma con sede en San Francisco, consignó el diario "Ámbito".
La directora financiera de OpenAI, Sarah Friar, relativizó el significado del paso dado al afirmar en el podcast All-In que "una salida a bolsa es un hito, no es un destino, es simplemente otro medio de captar fondos".
El anuncio llegó apenas una semana después de que Anthropic, uno de los principales competidores de OpenAI en el sector de la inteligencia artificial, realizara una presentación similar. En ese caso, la empresa advirtió que la decisión final dependerá de las condiciones del mercado y de otros factores.
Las iniciativas reflejan el clima de optimismo que atraviesa el sector tecnológico estadounidense, donde las compañías buscan recursos para financiar la contratación de talento, la fabricación de millones de procesadores y la construcción de grandes centros de datos, proyectos que demandan fuertes inversiones y elevados consumos energéticos.
En paralelo, Wall Street aguarda para el viernes la salida a bolsa de SpaceX, la compañía espacial de Elon Musk, una operación que podría recaudar hasta U$S75.000 millones.
Pese a contar con cerca de 1.000 millones de usuarios semanales en ChatGPT y registrar un crecimiento acelerado, OpenAI fue superada en valoración por Anthropic, empresa fundada por ex colaboradores de la propia compañía.
Según el análisis del mercado, el desarrollador de Claude logró mejorar su posicionamiento al enfocarse en soluciones empresariales de mayor rentabilidad, mientras que OpenAI mantuvo una estrategia más orientada al público general.
En ese marco, OpenAI, con el CEO Sam Altman a la cabeza, avanzó con una reestructuración interna que incluyó el cierre de su aplicación de videos cortos Sora, la suspensión de un proyecto de chatbot erótico y una mayor concentración de recursos en herramientas para uso profesional.
Como resultado de esa estrategia, Codex, su herramienta de programación, alcanzó los cinco millones de usuarios semanales, frente a los tres millones registrados a comienzos de abril.
Además de los movimientos en los mercados, la compañía también mantiene conversaciones con la administración del presidente Donald Trump. De acuerdo con medios estadounidenses, OpenAI analiza la posibilidad de donar una parte de su capital para respaldar un fondo soberano impulsado por el gobierno de Javier Milei.
El propio Trump confirmó el viernes pasado la existencia de esos contactos y se refirió a una eventual "asociación" entre la empresa y la administración estadounidense.