El conteo de votos en Perú entró en su etapa más crítica. Con el 95,68% de las actas procesadas por la ONPE, el candidato de izquierda Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) sostiene una ventaja de apenas 0,148 puntos porcentuales sobre la derechista Keiko Fujimori (Fuerza Popular). En términos reales, la diferencia es de tan solo 26.344 sufragios, un escenario de "empate técnico" que mantiene al país en vilo.
El voto en el extranjero
Toda la atención se traslada ahora a la Cancillería. Este miércoles se completará el arribo de las actas de 2.506 mesas instaladas en 73 países. Históricamente, el voto exterior suele favorecer a opciones de derecha, lo que alimenta las expectativas de Fujimori para revertir la tendencia.
A esto se suman 1.513 actas observadas e impugnadas que están bajo revisión de los jurados electorales. Estos votos, que hoy no figuran en el cómputo oficial, podrían inclinar la balanza de forma definitiva hacia cualquiera de los dos lados.
Llamados a la calma
Pese a la extrema paridad, ambos candidatos han mostrado cautela. Sánchez se declaró "confiado y optimista", pero instó a respetar la institucionalidad: "Perú necesita estabilidad, respetaremos el resultado sea cual fuere".
En tanto que Fujimori pidió "tranquilidad y serenidad", reconociendo la profunda división del país y llamando a tender puentes: "Los peruanos nos han dado un mandato de diálogo".
Este proceso electoral definirá al próximo presidente para el periodo 2026-2031, en un país que ha tenido ocho mandatarios en la última década y busca desesperadamente salir de la inestabilidad política.