La inflación en la Ciudad de Buenos Aires volvió a mostrar señales de desaceleración durante mayo. Según informó la Dirección General de Estadística y Censos porteña, el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) registró un incremento del 2,1%, por debajo del 2,5% observado en abril. Con este resultado, la inflación acumulada en los primeros cinco meses de 2026 alcanzó el 14%, mientras que la variación interanual descendió al 33,1%.

Entre los rubros que más aumentaron durante el mes se destacaron Educación, con una suba del 3,1%; Salud, que avanzó un 3%; y Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un incremento del 2,8%. También tuvo una incidencia importante el capítulo Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que registró una variación del 2,2%. En el caso de los alimentos, las mayores alzas estuvieron impulsadas por carnes y derivados, lácteos, huevos y productos panificados, que continúan siendo determinantes en el gasto de las familias.

Los datos muestran además que los servicios siguen creciendo por encima de los bienes. Mientras los bienes aumentaron 2% en mayo, los servicios lo hicieron un 2,2%, impulsados por ajustes tarifarios y actualizaciones en sectores regulados. Los precios regulados, de hecho, avanzaron un 2,8%, con incidencia de las cuotas de medicina prepaga, los colegios privados, las tarifas de agua y el transporte público. Uno de los mayores incrementos se observó en el transporte ferroviario de pasajeros, que registró una suba mensual del 5,5%.

El dato de la Ciudad es seguido de cerca por analistas y operadores del mercado porque suele anticipar la tendencia de la inflación nacional que difundirá el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Tras conocerse el resultado porteño, algunas consultoras comenzaron a revisar a la baja sus proyecciones para mayo, mientras que el consenso espera una inflación nacional cercana al 2,1%. De confirmarse esas estimaciones, la inflación acumulada de 2026 podría cerrar alrededor del 30,5%, consolidando una desaceleración respecto de los niveles registrados en los últimos años.