A las 16.20 de ayer, la imagen de la Virgen de la Merced avanzaba entre los fieles mientras desde distintos puntos de la ciudad llegaban las columnas de peregrinos para celebrar Corpus Christi frente a la Catedral tucumana. Algunos habían participado del Congreso Eucarístico Nacional de 2016. Otros eran niños entonces y hoy caminaban como jóvenes. Diez años después, la Iglesia quiso replicar ese gesto. Quiso reunirse en la misma calle, junto a las imágenes marianas del NOA, para recordar uno de los acontecimientos religiosos más importantes de la historia reciente de la provincia.

Los pañuelos blancos se elevaban en el aire. También los globos. Entre la multitud asomaban banderas con la imagen del papa Francisco y se escuchaba repetidamente: “Jesús, te seguiré”. La Plaza Independencia se pobló de familias, comunidades parroquiales, religiosos y jóvenes que participaron de la solemnidad en la que el catolicismo proclama públicamente su fe en la presencia de Cristo en la Eucaristía.

Pero este año había algo más.

La Virgen de Luján acompañó a los decanatos uno y cuatro. La Virgen del Valle, presentada como madre de los peregrinos, llegó junto a los fieles del oeste. También estuvieron presentes la Virgen del Milagro y la Virgen de la Merced. La madre de los tucumanos.

“Con esta acción queríamos recordar y revivir como hace 10 años nos juntábamos en esta misma calle para ir juntos, caminando hasta el Hipódromo y celebrar allí el misterio de la Eucaristía”, explicó el arzobispo Carlos Sánchez.

Y esa referencia al Congreso atravesó toda la festividad.

El recuerdo

Durante la homilía, Sánchez insistió en que aquel acontecimiento no debía permanecer como un recuerdo congelado en el tiempo. “Este recuerdo nos debe ayude a renovar, fortalecer y alimentar nuestra vocación de ser pueblo de Dios en comunión para la misión”, expresó.

Corpus Christi: multitudinaria celebración junto a León XIV

Más adelante evocó especialmente a monseñor Alfredo Zecca, fallecido en 2023, quien encabezó la preparación y realización de aquel encuentro nacional. “Recordamos agradecidos a todos los que trabajaron para que esos días de fiesta y tanta comunión fraterna, eclesial y nacional fueran posible”, remarcó.

¿Qué significa hoy aquel Congreso Eucarístico? La respuesta más extensa llegó de boca del padre Marcelo Barrionuevo.

SALUDO. Monseñor Carlos Sánchez presidió la misa dominical.

“El Congreso no fue un evento, fue una experiencia de comunión”, resumió.

La frase sirvió como punto de partida para una reflexión mucho más amplia. El sacerdote recordó que la cita reunió a unos 130 obispos y cardenales y congregó, de manera acumulada, a cerca de 300.000 personas. Pero sostuvo que la verdadera medida de aquel acontecimiento no puede encontrarse sólo en esos números.

“A 10 años comprendemos mejor que el verdadero fruto del Congreso no estuvo solamente en la multitud reunida, sino en la conciencia renovada de que Cristo sigue caminando con nosotros. La Eucaristía no fue un tema del Congreso; la Eucaristía fue el centro que nos reunió, nos reconcilió y nos envió”, afirmó.

Según Barrionuevo, el mensaje adquiere en esta actualidad una nueva profundidad porque el mundo cambió radicalmente desde 2016.

Un altar a cielo abierto reunió a los fieles en Corpus Christi

En estos diez años hubo una pandemia, dos pontificados, una revolución tecnológica acelerada y nuevas formas de relacionarse.

“En una cultura marcada hoy por la fragmentación, la polarización y la hiperconectividad, el Congreso aparece casi proféticamente como un signo de unidad”, reflexionó.

PALABRA DE DIOS. La llegada de la Biblia a la celebración religiosa.

Para el sacerdote, la pregunta sobre la vigencia de ese evento resulta inevitable en tiempos atravesados por la inteligencia artificial, la virtualización de los vínculos y lo que definió como un creciente cansancio espiritual. “No podemos decir que el Congreso quedó atrás. Mientras el mundo avanza hacia formas cada vez más virtuales de presencia, la Eucaristía sigue recordándonos que Dios eligió permanecer presente de un modo real en el diálogo con el hombre y en la historia que le toca vivir”, sostuvo.

Y continuó: “La lógica tecnológica muchas veces reemplaza el encuentro por la conexión. Sin embargo, la Eucaristía nos recuerda una relación personalísima. Presencia, gratitud, cercanía, capacidad de silencio, contemplación”.

Incluso interpretó la procesión eucarística que recorrió luego las calles de la ciudad como un gesto contracultural. “Mientras todo se vive aceleradamente, la Eucaristía invita a detenerse. Mientras todo dispersa, la Eucaristía nos unifica. Mientras todo se vuelve al egoísmo, ella recuerda el servicio”.

Las palabras parecían encontrar eco en los jóvenes presentes, que consultados por LA GACETA respondieron qué representa la Eucaristía para ellos. “Encontrar un lugar de pertenencia y serenidad en medio del ritmo acelerado de la vida cotidiana”, dijo Álvaro Armendía (19).

“Es un momento para encontrarme con Dios en medio de una semana llena de actividades”, agregó Eva González (16), y Emanuel Ortiz (18), sentenció: “e ayuda a sentir que no estoy solo cuando tengo problemas o incertidumbres”.

Antes de concluir la celebración, Sánchez volvió a traer al presente la voz de Zecca y eligió recuperar algunas de las frases pronunciadas durante la inauguración del Congreso Eucarístico de 2016: “Sin justicia y equidad no habrá nunca paz. Basta de mirar hacia el otro lado, basta de indiferencia, de divisiones. Miremos el futuro con alegría. No es momento para el desánimo sino para el esfuerzo y la renuncia que sostiene la esperanza de un futuro mejor para todos”.

Autoridades presentes: el acompañamiento de la política

Junto a la multitud de fieles reunida en la plaza Independencia, autoridades del Poder Ejecutivo provincial, en representación del gobernador Osvaldo Jaldo, participaron de Corpus Christi, una de las solemnidades más importantes del calendario litúrgico de la Iglesia Católica.  Estuvieron presentes: la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla; los ministros Susana Montaldo (Educación), Luis Medina Ruiz (Salud Pública), Eugenio Agüero Gamboa (Seguridad); la fiscal de Estado, Gilda Pedicone de Valls; el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur; y la secretaria de Culto y Vinculación con Organizaciones de la Sociedad Civil, Roxana Díaz.