La continuidad de Andrés Yllana volvió a quedar en el centro de la escena después del empate de San Martín frente a Quilmes. Aunque durante la semana el entrenador había recibido el respaldo de la comisión directiva para continuar al frente del equipo, el nuevo traspié en La Ciudadela profundizó las dudas y alimentó las especulaciones sobre su futuro. Por ahora no existe una postura oficial del club ni un comunicado que confirme cambios, pero lo cierto es que las próximas horas podrían resultar decisivas para definir cómo seguirá la historia.

El técnico llegó al compromiso frente al “Cervecero” atravesando uno de los momentos más delicados desde su arribo a Tucumán. Las derrotas consecutivas frente a Gimnasia y Tiro, Atlanta y Midland habían colocado su ciclo bajo observación y obligaron a la CD a realizar distintas reuniones durante la semana. En ese contexto, la decisión fue sostenerlo en el cargo al menos hasta el encuentro contra Quilmes, con la expectativa de que el equipo mostrara una reacción futbolística y también desde los resultados.

Sin embargo, esa reacción no llegó. San Martín volvió a dejar puntos en el camino y alcanzó los cuatro partidos consecutivos sin triunfos. El equipo suma 22 unidades y quedó a ocho del líder Atlanta (30). Más allá de que todavía resta mucho camino por recorrer, la distancia con los puestos de arriba comenzó a preocupar dentro y fuera del club. Al mismo tiempo, el margen de error se redujo considerablemente.

Por eso, aunque todavía no existe una decisión tomada, distintas versiones indican que la CD analizaría la situación una vez concluido el partido del sábado frente a Colegiales, como visitante. No porque exista una confirmación oficial de que será el último encuentro de Yllana, sino porque marcará el cierre de una etapa y ofrecerá una nueva instancia de evaluación para todas las partes.

Según trascendió, además, el contrato del entrenador incluiría una cláusula que facilitaría una eventual desvinculación en caso de que los resultados no acompañen. Ese aspecto permitiría que una posible salida pueda resolverse sin mayores inconvenientes administrativos o económicos. De todos modos, hasta el momento no hubo ninguna comunicación oficial por parte de la dirigencia y todo continúa dentro del terreno de las versiones y las evaluaciones internas.

Mientras tanto, el clima alrededor del equipo se volvió cada vez más complejo.

Signos de resignación

Al finalizar el encuentro frente a Quilmes, los futbolistas se retiraron entre silbidos y reprobaciones. Una muestra del descontento que atraviesa buena parte de los hinchas después de una serie de resultados negativos que modificaron el ánimo general en La Ciudadela. Durante varios pasajes del partido también se escucharon pedidos para que el entrenador deje su cargo.

Paradójicamente, una vez consumado el empate, la salida de los hinchas ofreció una imagen diferente a la de otras jornadas complicadas que vivió San Martín en los últimos años. No hubo cánticos masivos contra la comisión directiva. Tampoco insultos generalizados hacia el cuerpo técnico. Lo que predominó fue otra sensación. Los hinchas comenzaron a abandonar el estadio en silencio, con rostros serios, miradas perdidas y una evidente sensación de resignación. Más que bronca, pareció instalarse una profunda decepción por un presente que no encuentra señales de recuperación.

Ese contexto fue trasladado a la conferencia de prensa. Allí, Yllana enfrentó las preguntas que durante toda la semana giraron alrededor de su continuidad. Lejos de mostrar señales de desgaste o de dar indicios de una posible salida, el entrenador dejó un mensaje contundente.

“Sí, tengo fuerza”, respondió cuando fue consultado sobre si se sentía con energías para seguir al frente del equipo. Luego reforzó su postura al asegurar que “tengo la tranquilidad de que el grupo respondió” y defendió el rendimiento mostrado por sus dirigidos frente a Quilmes.

La salida de Darío Sand del equipo titular también ocupó parte de la conferencia. Ante las consultas sobre la decisión de relegar a uno de los referentes del plantel, Yllana explicó que el arquero venía arrastrando una molestia física y que consideró oportuno darle una oportunidad a Nahuel Manganelli. “Había jugado el partido anterior con una molestia”, señaló el entrenador. Además, descartó que la determinación estuviera vinculada con cuestiones extrafutbolísticas y remarcó que “está dentro de la posibilidad del técnico cambiar a cualquiera de los jugadores”.

Yllana también realizó una fuerte autocrítica, aunque dejó en claro que no desconoce el malestar que existe entre los hinchas. “En la autocrítica soy más duro que nadie conmigo mismo”, expresó. Sin embargo, evitó cualquier cuestionamiento hacia el público y reconoció el acompañamiento recibido. “La gente alentó muchísimo. No le puedo pedir nada; tenemos que darle nosotros”, señaló. “Tenemos que tratar de ganar la confianza de ellos con rendimiento”, concluyó.

Por ahora, la historia permanece abierta. No hay definiciones oficiales ni decisiones comunicadas públicamente. Lo concreto es que San Martín acumula cuatro partidos sin ganar, quedó a ocho  del líder y llegará al duelo del sábado con la obligación de levantar cabeza.