Boca está cada vez más cerca de resolver una de las decisiones más importantes de su presente deportivo. Tras la salida de Claudio Úbeda, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme avanzó decididamente por Rodolfo Arruabarrena, quien se perfila para iniciar su segundo ciclo como entrenador del club.

Las negociaciones entre ambas partes se encuentran en una etapa muy avanzada y existe un acuerdo prácticamente total para que el "Vasco" vuelva a ocupar el banco de suplentes de la Bombonera. Según trascendió, el contrato tendría una duración de 18 meses y se extendería hasta diciembre de 2027. Solo restan definir algunos aspectos económicos antes de concretar el anuncio oficial, que podría producirse durante los próximos días.

De cerrarse la operación, Arruabarrena asumiría antes del inicio de la pretemporada, prevista para el 18 de junio en el predio de Ezeiza. La intención de la dirigencia es que el nuevo cuerpo técnico tenga tiempo suficiente para planificar el segundo semestre y comenzar a trabajar de inmediato con el plantel.

El posible regreso del entrenador representa una apuesta por una figura profundamente identificada con la historia de Boca. Formado en las divisiones inferiores del club, debutó como futbolista con la camiseta azul y oro y posteriormente se convirtió en uno de los referentes de una de las etapas más exitosas de la institución.

Su primera experiencia como director técnico del "Xeneize" se desarrolló entre 2014 y 2016. Llegó para reemplazar a Carlos Bianchi y rápidamente consiguió resultados importantes. Durante 2015 logró conquistar el campeonato local y la Copa Argentina, un doblete que le permitió consolidar una temporada altamente positiva desde lo deportivo.

Sin embargo, su ciclo también estuvo atravesado por momentos complejos. Las eliminaciones frente a River en competencias internacionales marcaron parte de su gestión. Primero cayó en la Copa Sudamericana 2014 y luego quedó afuera de la Copa Libertadores 2015 en una serie que pasó a la historia por el episodio del gas pimienta en la Bombonera.

Finalmente, dejó el cargo a comienzos de 2016 luego de una derrota frente a Racing en las primeras fechas del campeonato local.

Tras su salida de Boca, Arruabarrena desarrolló una extensa carrera internacional. Dirigió a Al-Wasl y Shabab Al-Ahli en Emiratos Árabes Unidos, pasó por Al-Rayyan de Qatar, tuvo una experiencia en Pyramids de Egipto y también trabajó en Al-Taawoun de Arabia Saudita.

Su desafío más importante fuera del ámbito de clubes llegó al frente de la selección de Emiratos Árabes Unidos. Allí intentó conducir al combinado asiático hacia el Mundial de Qatar 2022, aunque finalmente no logró la clasificación.

Ahora, después de una década de recorrido internacional y con una experiencia mucho más amplia, el Vasco aparece muy cerca de reencontrarse con el club donde se formó, brilló como jugador y consiguió títulos como entrenador. Si las negociaciones llegan a buen puerto, Boca tendrá nuevamente en el banco a una de las figuras más representativas de su historia reciente.