El conflicto en Medio Oriente volvió a sumar un nuevo capítulo de tensión luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que Irán todavía no aceptó un acuerdo de paz para poner fin al conflicto. Sin embargo, el mandatario consideró que las autoridades iraníes terminarán sentándose a negociar porque, según afirmó, “no tienen otra opción”.

Trump explicó que la resistencia de Teherán a alcanzar un entendimiento con Washington responde al carácter de sus dirigentes, a quienes definió como “fuertes y orgullosos”. No obstante, remarcó que la situación actual del país persa terminará empujándolo hacia una mesa de negociación.

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“Son fuertes y orgullosos. Hay cosas que nunca pensaron que harían y que tendrán que hacer. No tienen otra opción, y lleva un tiempo”, declaró el republicano en una entrevista concedida a NBC News antes de los ataques registrados este sábado entre Estados Unidos e Irán.

El presidente estadounidense también defendió la estrategia desplegada por su administración y rechazó las críticas por la falta de una resolución rápida del conflicto, que esta semana ingresó en su cuarto mes.

En ese contexto, el republicano sostuvo que las fuerzas estadounidenses destruyeron una parte significativa de la capacidad militar iraní. Según indicó, los ataques afectaron fábricas de drones, plataformas de lanzamiento y centros de producción de misiles.

A pesar de ello, estimó que Teherán todavía conserva hasta el 22% de su arsenal militar. Sin embargo, aseguró que el régimen se encuentra “al borde del colapso”, una situación que calificó como “un gran éxito” para Washington.

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Trump también volvió a insistir en uno de los principales argumentos de su política exterior hacia Irán: impedir que el país avance en el desarrollo de armamento nuclear. En ese sentido, afirmó que Teherán “no está en condiciones de tener un arma nuclear”.

Por último, el mandatario minimizó las preocupaciones por el impacto económico que podría generar la escalada bélica en los mercados energéticos internacionales. Al referirse al precio del petróleo, señaló: “La gente pensaba que iba a ser mucho peor. Hoy vi que el precio era de u$s97 el barril; la gente creía que iba a llegar a 300”.