Roland Garros tendrá una final inesperada. Después de un torneo marcado por la eliminación de varios de los principales favoritos, Alexander Zverev quedó a un paso de conquistar el primer Grand Slam de su carrera tras derrotar al checo Jakub Mensik y avanzar a la definición del domingo, donde enfrentará al italiano Flavio Cobolli.
El alemán, número tres del mundo, aparece ahora como el gran candidato en una edición que cambió por completo de rumbo con la baja por lesión de Carlos Alcaraz, la sorpresiva eliminación de Jannik Sinner a manos del argentino Juan Manuel Cerúndolo y la caída de Novak Djokovic frente al brasileño João Fonseca.
Zverev llegó a París cargando con la presión de ser uno de los máximos aspirantes al título y, hasta aquí, respondió a la altura de las circunstancias. En semifinales superó a Mensik por 7-5, 6-2, 3-6 y 6-3 en poco más de tres horas de juego, controlando el partido durante gran parte de la tarde sobre la Philippe Chatrier.
El checo, que disputaba la primera semifinal de Grand Slam de su carrera, mostró destellos de su talento, especialmente en el tercer set. Sin embargo, nunca logró poner realmente en peligro el dominio del alemán, que volvió a demostrar por qué es considerado uno de los jugadores más consistentes del circuito.
"Era mi partido más difícil hasta ahora en el torneo. Tuve momentos complicados, especialmente en el tercer set, pero sentí que siempre mantuve el control", analizó Zverev tras la victoria.
La clasificación tiene un significado especial para el alemán. Será la cuarta final de Grand Slam de su carrera y una nueva oportunidad para conquistar el gran título que todavía le falta. En sus anteriores intentos cayó ante Dominic Thiem en el Abierto de Estados Unidos 2020, frente a Carlos Alcaraz en Roland Garros 2024 y contra Jannik Sinner en el Abierto de Australia 2025.
Si logra levantar la Copa de los Mosqueteros, Zverev se convertirá en el primer alemán en ganar Roland Garros desde Henner Henkel, campeón en 1937. También rompería una sequía de casi tres décadas para el tenis masculino de su país en los torneos de Grand Slam, cuyo último campeón fue Boris Becker en el Abierto de Australia de 1996.
Del otro lado de la red estará Flavio Cobolli, la gran sorpresa del torneo. El italiano alcanzó la primera final de Grand Slam de su carrera sin necesidad de disputar las semifinales, luego de que su compatriota Matteo Arnaldi anunciara su baja por enfermedad pocas horas antes del encuentro.
Según explicó el propio Arnaldi, un virus gastrointestinal le impidió competir. "Comencé a vomitar durante la noche y no podía moverme ni alimentarme. Era imposible jugar", explicó el italiano, visiblemente afectado por tener que abandonar el torneo en la antesala del partido más importante de su carrera.
Cobolli, que ya estaba preparado para salir a la cancha, reconoció que recibió la noticia con sentimientos encontrados. "Estoy muy triste por Matteo, pero también feliz por esta oportunidad", señaló.
Así, Roland Garros tendrá una final inédita entre dos jugadores que persiguen el primer Grand Slam de sus carreras. Zverev intentará aprovechar la oportunidad que le ofrece un cuadro completamente abierto. Cobolli buscará completar el torneo de su vida. París, esta vez, coronará a un campeón diferente.