A un año -o menos- de las elecciones provinciales de 2027, se agotan los plazos para posibles reformas de fondo sobre el sistema electoral. Así, se avecina un proceso de renovación de autoridades que, además de acoples y de la tradicional boleta papel, tendrá como característica un alto porcentaje de cargos ejecutivos con chances de reelección. ¿Qué se espera para estos comicios?

El politólogo Patricio Adorno apuntó que el escenario actual muestra a cuatro espacios políticos representativos con candidato a gobernador, quienes operarán como el centro a los que tratarán de aportar los acoples o las distintas corrientes políticas: el PJ que lidera Osvaldo Jaldo, La Libertad Avanza que preside Lisandro Catalán, Fuerza Republicana de Ricardo Bussi y los ex Juntos por el Cambio (con la UCR como columna vertebral).

En este marco, el director de Meraki consideró que no se verán demasiados cambios respecto a comicios anteriores. “No creo que ni la Ley de Ética Pública, en pañales todavía, ni la Ley de Ficha Limpia (sancionada este año) tengan un impacto tan profundo en un cambio de nombres en los protagonistas en la provincia”, describió.

Si bien el régimen electoral de Tucumán no tendrá novedades significativas en 2027, cada comicio implica una oportunidad de nuevos posicionamientos en los espacios de poder.  

“Dado el sistema de acoples, si La Libertad Avanza se mantiene en la postura de lista única, podemos intuir un resultado mirando los casos de José Alperovich y Ricardo Bussi en 2019. En función de lo que se ve en los estudios de opinión en la provincia, LLA debería tener un mejor resultado (que aquellos). Con esto, se esperaría un bloque de entre 12 y 15 legisladores de La Libertad Avanza, con un buen corte en las tres secciones electorales. También que LLA trate de disputar algunos municipios en los que tenga una posibilidad real de ser competitivo”, anticipó Adorno.

Aclaró que, de todas maneras, el armado local del presidente Javier Milei afrontará otros desafíos clave. “El primer ‘pero’ que se observa es que, si elige tener una sola boleta en el cuarto oscuro, LLA va a competir contra 15 o 16 acoples en cada municipio, y contra los aparatos territoriales. A eso se suma el problema del armado logístico del día de la elección, que es un tema muy complejo”, describió.

El politólogo Gabriel Garat, en tanto, señaló que “salvo una catástrofe, algo que emerja y que haga caer una gestión, el efecto o la idea de la renovación viene cada ocho años”. “Puede haber anomalías, como sucedió a nivel nacional con Mauricio Macri en 2019 y con Alberto Fernández en 2023. Y en el plano provincial se viene dando esa dinámica. Incluso, seguramente sea un tema de análisis para algunos opositores, que deberán definir si juegan fuerte por un cargo ejecutivo en 2027 o apuntan a la que sigue”, añadió.

A la vez, analizó la incidencia de los planes de los armadores libertarios con miras a eventuales acuerdos electorales en Tucumán.

“La primera oposición de la provincia (en referencia a LLA) anunció que no va a utilizar el acople. Se vio que la estrategia de Bussi sirve, porque te permite no desperdiciar ningún voto en el D'Hondt (método de asignación de cargos parlamentarios). Y hay que ver cómo va a influir esta decisión en el resto de la oposición. Porque no sólo está el tema del D'Hondt: la pelea es por el monopolio del armado de las listas, por quién se erige como el que define los nombres. Si yo voy con lista única, lo que hago es decirle al otro que, si viene a sumarse a mí, tiene que venir a negociar con estas condiciones, no se arma un frente en el cual se soluciona las internas con acoples. Y al estar desarmado el frente opositor al peronismo provincial,  no tenés un elemento que lo ordene", detalló Garat.

El contexto: sin cambios de fondo

Aún no está convocada la fecha en que se celebrarán las elecciones provinciales de 2027, un año que también pone en juego la Presidencia de la Nación y la renovación de tres bancas por Tucumán en el Senado y de otras cinco en Diputados.

Las versiones indican que probablemente el Poder Ejecutivo convoque otra vez a las urnas para el primer semestre del año (en 2023 habían sido el 11 de junio, pero ahora se especula con que serían en mayo e incluso abril).

Así, se espera que ni bien finalice la participación de la Selección Argentina en la Copa del Mundo, tanto las estructuras del oficialismo como de la oposición activen el “modo campaña”. De todas maneras, ya se observan posicionamientos en distintos niveles de la política, con tensiones en los principales partidos y expectativas por las candidaturas.

Aunque se plantearon ideas para eliminar o acotar los acoples a través de una boleta única electrónica, finalmente el oficialismo puso el freno a los cambios de fondo sobre el régimen electoral. Así, este mecanismo de alianzas establecido en la Constitución de 2006 se mantendrá operativo el año próximo, mientras que a nivel nacional ya se aplica la Boleta Única Papel (BUP).

Otra de las características que se mantiene pasa por la representación de las mujeres, dado que en Tucumán rige la Ley de Cupo Femenino, que establece la participación de al menos una candidata cada dos lugares en las listas (para el ámbito nacional el armado es 50% y 50%, dada la Ley de Equidad de Género).

A este escenario se añade un aditivo: los titulares de la mayoría de los cargos ejecutivos tienen la posibilidad de competir por otro período. Esta situación alcanza no sólo al gobierno provincial, sino a 18 de los 19 intendentes de Tucumán. En principio, sólo el tafinisto Francisco Caliva está alcanzado hasta el momento por el límite constitucional de dos mandatos consecutivos.