Qatar tendrá su segunda participación en una Copa del Mundo tras haber oficiado como anfitrión en la edición 2022. Sin embargo, esta vez el significado es distinto: la selección árabe se clasificó al Mundial 2026 por mérito deportivo, buscando demostrar que la inmensa inversión económica realizada en su estructura futbolística ya está dando frutos genuinos. En un grupo que luce accesible, el conjunto "Granate" perseguirá su primer triunfo histórico en la cita máxima y el sueño de avanzar a los 16avos de final.

El camino de la clasificación

El proceso clasificatorio de Qatar fue una historia de resiliencia y cambios de mando. Tras una segunda fase convincente donde lideró su zona con 16 puntos, el equipo sufrió un bache en la tercera ronda que lo obligó a jugarse el todo por el todo en la cuarta instancia. Allí, ya bajo la dirección técnica de Julen Lopetegui, el equipo mostró equilibrio para liderar el grupo contra Emiratos Árabes Unidos y Omán. El boleto directo se selló el 14 de octubre con un trabajado 2-1 frente a Emiratos Árabes, gracias a los goles de cabeza de Boualem Khoukhi y Pedro Miguel.

Segunda participación

Para Qatar, el 2026 es una revancha personal. En su debut como organizador hace cuatro años, ostentó una marca negativa: ser el único anfitrión en irse sin puntos en la fase de grupos. Aquellas derrotas frente a Ecuador, Senegal y Países Bajos, aunque dolorosas, plantaron las bases de un crecimiento basado en la experiencia internacional contra escuelas de tres continentes distintos.

Técnica española: la revancha de Lopetegui

La llegada de Lopetegui en mayo de 2025 le dio al equipo el salto de calidad jerárquico que necesitaba. El DT vasco, con pasado en la selección de España, Real Madrid, Sevilla y la Premier League, aporta un análisis táctico minucioso y una calma estratégica clave para los momentos de presión.

Para Lopetegui, este Mundial también es una asignatura pendiente. En 2018, fue despedido de España a días del debut en Rusia tras conocerse su acuerdo con el Real Madrid. Ahora, cinco meses después de asumir en Qatar, el destino le da la oportunidad de dirigir finalmente en la gran cita.

El laboratorio táctico: solidez y posesión

En su breve ciclo, Lopetegui ha sabido adaptarse a las características del futbolista catarí. Aunque ha probado diversas variantes, el equipo ha funcionado con mayor fluidez bajo un 4-4-2:

Prioridad defensiva: el orden atrás es innegociable para competir contra potencias.

Posesión cuidada: Se busca un trato pulcro del balón para generar espacios.

La base local: la totalidad del plantel milita en la liga qatarí. Si bien los altos salarios y la comodidad local suelen frenar la salida a ligas europeas, esto le permite a Lopetegui trabajar con un grupo que se conoce de memoria.

Akram Afif: el abanderado de la ilusión

A los 28 años, Akram Afif es el eje sobre el cual gira el ataque "granate". Tras sus pasos por Bélgica y España (Villarreal), el extremo izquierdo del Al-Sadd regresó a su país para ser el líder futbolístico indiscutido. Con talento, buena pegada y una cuota goleadora fundamental, Afif es el socio ideal para Almoez Alí (goleador de las eliminatorias asiáticas). Si Qatar logra conectar a sus dos figuras, las chances de lastimar en el Grupo B crecen exponencialmente.

Un proceso tan vertiginoso como curioso

En el fútbol, dos años pueden ser una eternidad y el caso de Qatar es el ejemplo perfecto: una misma eliminatoria y cuatro entrenadores distintos. El proceso inició en noviembre de 2023 con el portugués Carlos Queiroz, quien apenas duró dos partidos en el banco antes de que asumiera el español Tintín Márquez.

La inestabilidad continuó en diciembre de 2024, cuando Luis García -integrante del cuerpo técnico de Márquez- tomó las riendas por un breve lapso de cinco meses.  Finalmente, en mayo de este año, la dirigencia apostó por la jerarquía de Julen Lopetegui para reordenar las piezas y darle un cierre feliz a esta vertiginosa historia con el boleto al Mundial.

Fixture confirmado

Qatar buscará hacer historia en un grupo donde el roce internacional será la clave. Obtener ese primer triunfo mundialista es la obsesión de una federación que quiere demostrar que no solo sabe organizar torneos, sino también competirlos.

El seleccionado debutará con Suiza el 13 de junio, lo que promete ser su parada más complicada en la zona. Luego, enfrentará a Canadá el 18 de junio desde las 19; mientras que cerrará su participación en la fase de grupo contra Bosnia el 24 de junio desde las 16.