La decisión del Gobierno nacional de retirar el pliego de la abogada María Victoria Michelli generó una fuerte controversia política y dejó al descubierto tensiones dentro del oficialismo. En ese marco, la senadora Patricia Bullrich expresó públicamente su desacuerdo con la medida impulsada por el presidente Javier Milei, marcando una diferencia que, si bien no implica una ruptura, sí evidencia fisuras en la coalición.
Bullrich sostuvo que, aunque el Presidente tiene facultades constitucionales para avanzar o retroceder con candidaturas judiciales, ella ejercerá su “objeción de conciencia” frente a esta decisión. Al mismo tiempo, ratificó su apoyo al proyecto de gobierno, remarcando que el debate interno fortalece los valores republicanos.
Según el politólogo Patricio Adorno, este episodio no puede leerse como un hecho aislado, sino como parte de una dinámica más profunda dentro del oficialismo. “Patricia es una dirigente con trayectoria propia y respaldo electoral propio. Eso la vuelve menos dispuesta a resignar banderas que considera centrales para su electorado”, explicó en diálogo con LA GACETA.
Según el analista, la actual ministra(y ahora senadora) tiene un perfil político “más volátil e independiente”, especialmente en un contexto donde su imagen pública aparece incluso mejor posicionada que la del propio Presidente. Sin embargo, Adorno introduce un matiz: “Eso no necesariamente se traduce en mayor competitividad electoral en un balotaje”.
El trasfondo de la disputa también se vincula con la construcción del poder político de Milei. Adorno recordó que el actual Presidente consolidó su victoria en 2023 gracias al apoyo del electorado del PRO tras el acuerdo con Mauricio Macri y la propia Bullrich. “Hay un 30% de votantes convencidos de Milei y otro porcentaje que lo acompañó como una alternativa frente a Sergio Massa. Ese equilibrio hoy empieza a tensionarse”, señaló.
En este escenario, la politóloga entiende que figuras como Bullrich comienzan a reafirmar su identidad política de cara al futuro. “Cuando los liderazgos se consolidan, también emergen las diferencias. Y más aún cuando hay proyección hacia 2027”, indicó.
El conflicto por el pliego judicial también abrió interrogantes sobre el funcionamiento institucional y las motivaciones detrás de la decisión oficial. Una de las lecturas que circula es que el retiro podría estar vinculado al parentesco de Michelli con el periodista Hugo Alconada Mon, reconocido por sus investigaciones sobre corrupción.
En ese sentido, Adorno advirtió sobre la gravedad institucional del caso: “Si un periodista investiga al poder y su entorno familiar sufre consecuencias, estamos frente a una señal preocupante que puede interpretarse como intimidación o censura”.
La polémica ya tuvo repercusiones en el ámbito judicial, luego de que el fiscal Guillermo Marijuan solicitara investigar al Poder Ejecutivo por posible discriminación. Además, el tema será tratado en el Senado, donde no se descarta un escenario adverso para el oficialismo.
De hecho, la postura de Bullrich podría no ser aislada. Legisladores como Carolina Losada ya anticiparon su rechazo a la medida, lo que abre la posibilidad de un “efecto cascada”. “No me sorprendería que otros aliados también tomen distancia. Los incentivos políticos están cambiando”, afirmó Adorno.
Para el politólogo, estas tensiones responden a una lógica más amplia: la reconfiguración del mapa político de cara a las próximas elecciones. “El Gobierno sigue siendo minoritario en el Congreso y necesita sostener alianzas. Pero esas alianzas no son incondicionales y empiezan a reacomodarse según el escenario electoral”, explicó.
“Estamos viendo cómo se pone a prueba la base de sustentación política del Gobierno. La pregunta es si esto fortalece al espacio o marca el inicio de un proceso de diferenciación más profundo”, concluyó.