Tim Payne pasó de ser un nombre prácticamente desconocido para gran parte del público argentino a convertirse en uno de los fenómenos virales más inesperados en la previa del Mundial 2026. Entre memes, publicaciones y bromas que se multiplicaron en redes sociales, el defensor de Nueva Zelanda ganó una popularidad repentina. Sin embargo, pocos recuerdan que hace más de una década ya había tenido un cruce directo con un equipo argentino en una de las competencias más importantes del planeta.
La historia ocurrió en el Mundial de Clubes 2014, disputado en Marruecos. En aquel torneo, Payne integraba el plantel del Auckland City, representante de Oceanía y campeón de la Liga de Campeones de la OFC. Contra todos los pronósticos, el conjunto neozelandés protagonizó una campaña histórica y logró meterse entre los cuatro mejores equipos del certamen.
En semifinales apareció un rival de peso: San Lorenzo de Almagro, que llegaba como campeón de la Copa Libertadores y atravesaba uno de los momentos más importantes de su historia. Payne fue titular y disputó los 90 minutos frente al equipo dirigido por Edgardo Bauza, en un encuentro que quedó marcado como uno de los más trascendentes de su carrera profesional.
Aunque aquel antecedente quedó perdido entre los recuerdos del torneo, la explosión viral que protagoniza actualmente volvió a poner el foco sobre su figura. Lo que comenzó como una tendencia humorística en internet terminó convirtiéndolo en uno de los personajes más comentados de la previa mundialista.
Actualmente, Payne forma parte de la selección de Nueva Zelanda que disputará el Mundial 2026. El combinado oceánico integrará el Grupo G e intentará dar la sorpresa para avanzar a los octavos de final. Mientras tanto, en Argentina, el defensor sigue acumulando menciones y reacciones en redes sociales, donde muchos descubrieron que, antes de transformarse en un fenómeno viral, ya había tenido su propia historia contra un equipo argentino en un escenario mundial.