Una nube de hongo fue el epílogo de un accidente que sacudió a Cabo Cañaveral. Las bolas de fuego, columnas de humo y escombros en llamas se enraizaron en la plataforma sin apenas separarse del suelo. Este jueves por la noche, el potente cohete New Glenn de Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, explotó durante una prueba en la base de lanzamiento, estremeciendo las casas cercanas y encendiendo las alertas en el mundo, en una situación que podría extenderse durante la semana.
¿Qué provocó la explosión del cohete de Blue Origin en Cabo Cañaveral?A pesar de informar que no se registraron heridos ni fallecidos, los funcionarios de la Fuerza Espacial de Estados Unidos (USSF) advirtieron que los fragmentos de la detonación podrían llegar a la costa y afectar a la salud. Se trata de escombros “potencialmente peligrosos” que impactarían durante los próximos días a la región, lo que además supone otro revés para el programa de cohetes de carga pesada, cuya expectativa era la de funcionar como vehículos para satélites comerciales y misiones lunares de la NASA.
La alerta para la salud de las autoridades
La explosión se produjo durante una prueba de encendido estática del cohete New Glenn de Blue Origin en la plataforma de lanzamiento en el Complejo de Lanzamiento 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, alrededor de las nueve de la noche del 28 de mayo. Se anunció tras el siniestro que no existía ningún peligro para el público en general, pero los funcionarios de la USSF alertaron que los residuos podrían llegar a la costa y representar un riesgo para la salud, instando a la población a comunicarse con las autoridades ante cualquier sospecha.
Según un comunicado de la oficina de asuntos públicos del lanzamiento espacial Delta 45, “los restos de la anomalía podrían llegar a la costa en zonas de acceso público durante los próximos días o semanas. Es fundamental que se informe de estos restos al 911 para su correcta retirada y mitigación”, explicaron.
Protocolos de seguridad y la respuesta de Jeff Bezos
“Los restos del vehículo de lanzamiento son potencialmente peligrosos; el contacto directo supone un riesgo para la salud y el bienestar personal”, alertaron desde la USSF. Al mismo tiempo señalaron que el trabajo en sistemas de desarrollo y tecnología emergentes conlleva riesgos inherentes, por lo que estas anomalías son advertidas en el Campo de Pruebas del Departamento de Defensa.
Jeff Bezos compartió en un comunicado en X que “todo el personal se encuentra a salvo”, mientras que se está investigando la causa del estallido. "Es demasiado pronto para conocer el origen principal, pero ya estamos trabajando para encontrarlo", publicó el propietario de Blue Origin este 28 de mayo. "Fue un día muy duro, pero reconstruiremos lo que haga falta y volveremos a volar. Merece la pena”, sentenció.