“No recorten las lenguas, recorten la ignorancia” decía uno de los carteles que sostenía un alumno de primaria durante la protesta que la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas “Juan Bautista Alberdi” realizó esta noche para reclamar respuestas por problemas edilicios y pedagógicos. La marcha comenzó pasadas las 19 frente al Ministerio de Educación, ubicado en avenida Sarmiento 850, y avanzó por 25 de Mayo durante varias cuadras hasta Casa de Gobierno. Alumnos de todas las divisiones, padres, egresados y ex profesores participaron de la movilización.

Tres cuadras de manifestantes caminaron con carteles que resumían los reclamos de la comunidad educativa. “Más educación, menos abandono”, “Gabinete psicológico es un derecho, no un lujo” y “No pueden callar nuestra voz”, se leía en algunas pancartas. La protesta volvió a instalar el conflicto de una institución que el 25 de Mayo cumplió 151 años y que inició la semana educativa con nuevas medidas, lejos de un clima de celebración.

Un conflicto que volvió a crecer

El reclamo había comenzado el 19 de mayo, cuando los estudiantes realizaron una sentada para pedir soluciones ante problemas edilicios, aulas sobrepobladas, falta de cobertura de cargos docentes, ausencia de gabinete psicopedagógico, falta de mobiliario y preocupación por posibles cambios en la enseñanza de idiomas. Al día siguiente, la protesta escaló con la presencia policial en la puerta del establecimiento y con la llegada de la ministra de Educación, Susana Montaldo.

La funcionaria defendió entonces la adecuación de la propuesta académica para mantener la validez nacional del título antes de 2027. Después de reuniones entre el Ministerio de Educación y representantes de la comunidad escolar, el Gobierno comenzó a entregar mobiliario nuevo. La escuela recibió durante los días siguientes sillas y pupitres unipersonales como primera respuesta al reclamo por el deterioro de las aulas.

Educación también propuso una co supervisión transitoria, el refuerzo de equipos técnicos docentes y reuniones por estamento con alumnos, docentes y padres. Los estudiantes suspendieron temporalmente las medidas de fuerza, aunque dieron un plazo de siete días para que se presentaran avances concretos, un plan de obras, relevamientos y fechas de cumplimiento.

El 21 de mayo, estudiantes, docentes, padres y referentes de la Normal se reunieron con el gobernador Osvaldo Jaldo en Casa de Gobierno. El mandatario se solidarizó con la comunidad educativa, reconoció el derecho de los alumnos a reclamar y aseguró que el Gobierno trabaja para resolver la cobertura de cargos y mejorar el edificio. También anunció una reparación integral, con arreglos de techos, sistema eléctrico y laboratorios afectados por filtraciones y lluvias.

Tras ese encuentro, la vicepresidenta del Centro de Estudiantes, Josefina Fernández, afirmó que se sintieron escuchados y confirmó que se suspendía la marcha prevista para ese momento. Sin embargo, la tregua sólo se mantuvo durante el fin de semana y el feriado. Ayer, la comunidad educativa volvió a salir a la calle.

“No hay que luchar para estudiar en condiciones dignas”

Anita Gijena, secretaria de Relaciones Estudiantiles Internas del Centro de Estudiantes de la Escuela Normal, explicó los motivos de la nueva marcha y sostuvo que la medida busca visibilizar el reclamo por mejores condiciones educativas.

“Marchamos porque nos parece injusto que, como institución de la educación pública, tengamos que tomar medidas extremas, poniéndonos nosotros en peligro, solamente para recibir respuestas”, dijo la alumna.

La estudiante señaló que antes de llegar a esta instancia hubo otros intentos de diálogo. “Previamente hubo un diálogo, hubo medidas pacíficas y no hubo respuesta. También lo hacemos para que otras escuelas puedan verlo y tengan como incentivo estas movilizaciones para reclamar, para organizarse y para pelear por sus derechos”, expresó.

Sobre los pedidos a las autoridades, la estudiante reconoció que hubo algunas respuestas, aunque remarcó que llegaron después de la protesta: “Nosotros recibimos, en parte, lo que necesitábamos, pero fue solamente después de hacer la sentada y de tomar la escuela”.

En ese sentido, pidió mayor seguimiento por parte de las autoridades educativas. “Nos gustaría que las autoridades tengan un seguimiento más de cerca y que den lo que necesita la educación pública, porque no hay que luchar para poder estudiar en condiciones dignas”, sostuvo.

Respecto de los próximos pasos del Centro de Estudiantes, la representante fue cautelosa y dijo que dependerán de las respuestas que reciban. “Tenemos que ver las respuestas que nos dan. Tenemos que ver cómo progresa la situación”, concluyó.