Las reservas internacionales brutas del Banco Central de la República Argentina alcanzaron su nivel más alto desde 2019 luego de que se efectivizara el desembolso de U$S 1.000 millones aprobado por el Fondo Monetario Internacional en el marco del programa de Facilidades Extendidas (EFF) acordado con la Argentina.
Con el ingreso de esos fondos frescos, las reservas del organismo monetario cerraron la jornada en U$S 47.908 millones, tras registrar un incremento diario de U$S 1.105 millones. Se trata de la cifra más elevada desde mediados de octubre de 2019 y superó incluso el máximo alcanzado durante la gestión de Javier Milei, cuando en febrero las reservas habían llegado a U$S 46.905 millones.
El jueves pasado, el directorio del Fondo Monetario Internacional aprobó la segunda revisión del acuerdo firmado con la Argentina por U$S 20.000 millones y habilitó el nuevo desembolso, que impactó este martes en las arcas del Central.
En su último Staff Report, el organismo multilateral destacó la aceleración en la compra de divisas por parte del BCRA, aunque advirtió que “el bajo nivel de reservas líquidas sigue generando riesgos para la capacidad de pago, especialmente ante grandes vencimientos de deuda y la potencial volatilidad previa a las elecciones presidenciales de 2027”.
En ese sentido, el Fondo recomendó profundizar el ritmo de acumulación de reservas y fortalecer el esquema monetario antes del inicio del ciclo electoral. También pidió “reconstruir decididamente las reservas y buscar sobrecumplir las metas ante las incertidumbres asociadas a las próximas elecciones presidenciales”.
Sin embargo, parte del efecto positivo del desembolso podría verse neutralizado en los próximos días. A finales de esta semana, el Gobierno deberá afrontar el pago pendiente del Bopreal Serie 3, equivalente al 34% del capital colocado, unos U$S 1.020 millones, más un 3% adicional en concepto de intereses.
Pese a ese compromiso, las reservas netas continúan mostrando una tendencia alcista y la meta anual de sumar U$S 8.000 millones aparece cada vez más cercana. El dato refleja que, aun cuando las reservas brutas no crezcan de manera significativa, el Central está logrando incrementar sus tenencias propias de dólares.
En paralelo, la autoridad monetaria acumuló 94 ruedas consecutivas con saldo favorable en el mercado cambiario. Los resultados positivos responden a acuerdos con bancos, empresas privadas y organismos estatales. Solo este martes, el BCRA compró U$S 112 millones y el acumulado anual ya supera los U$S 9.100 millones.
Desde la implementación del nuevo esquema monetario en enero, el Central concretó adquisiciones por U$S 9.102 millones. Abril fue el mes de mayor volumen de compras, con U$S 2.769 millones, mientras que únicamente el 2 de enero la entidad no registró operaciones positivas.
En las últimas semanas, además, se observó una aceleración en la compra de divisas luego de un inicio de mayo con montos diarios inferiores a los U$S 100 millones. En la última semana, el BCRA incorporó U$S 909 millones y el acumulado mensual trepó a U$S 1.947 millones.
“El ritmo de compras aceleró significativamente en las últimas semanas: la media móvil de cinco días pasó de apenas U$S 66 millones diarios durante la primera semana del mes a U$S 182 millones el viernes pasado, en paralelo a una mayor liquidación del agro. Dado que la cosecha gruesa todavía transita sus primeras etapas, seguimos esperando que el desempeño observado en abril pueda repetirse en los próximos meses”, señalaron analistas de Portfolio Personal Inversiones.
Fuentes del Ministerio de Economía de la Nación Argentina indicaron que todavía no ingresaron los principales flujos vinculados a la cosecha agrícola, por lo que se espera una mayor oferta de dólares en el corto plazo, situación que ampliaría la capacidad de intervención oficial.
Actualmente, el BCRA ya cumplió el 91% de la meta anual de compras de divisas. Durante el primer trimestre, la demanda de dólares del Tesoro para cancelar obligaciones financieras limitó el crecimiento neto de las reservas.
Para sostener el ritmo de acumulación, el Central emitió pesos sin esterilizar y el Tesoro absorbió ese excedente mediante colocaciones de deuda en moneda local, con el objetivo de estabilizar el tipo de cambio y contener la inflación.
Las proyecciones oficiales estiman que el saldo neto de compras para 2026 podría ubicarse entre U$S 10.000 millones y U$S 17.000 millones, dependiendo de la disponibilidad de divisas y de la demanda de pesos. Según el presidente del BCRA, Santiago Bausili, ambos factores serán determinantes para el resultado anual.
En el mercado también esperan que la liquidación de la cosecha gruesa aporte un volumen importante de dólares a las reservas. A eso podrían sumarse emisiones de deuda de empresas y provincias en mercados internacionales, con un potencial ingreso superior a los U$S 3.200 millones.
“Luego del freno en las emisiones de obligaciones negociables durante febrero y marzo, en un contexto de mayor volatilidad internacional, el mercado retomó dinamismo a partir de abril. En lo que va de mayo, las colocaciones ya superan los U$S 1.600 millones, más de lo emitido durante todo abril, reflejando una mejora en las condiciones financieras locales”, destacó un informe de la consultora Invecq.