Pasar de un perfil a otro con el dedo ya es parte de la rutina de millones de jóvenes. Tinder en el colectivo, Bumble antes de dormir, Hinge durante una pausa en la facultad o Grindr en una salida con amigos. Las apps de citas se volvieron una de las formas más comunes de conocer gente, pero también empezaron a mostrar su costado más desgastante.
Un estudio de Forbes Health realizado entre 1.000 usuarios de apps de citas reveló que el 78% siente agotamiento emocional, mental o físico por usar estas plataformas. El fenómeno ya tiene nombre propio en redes sociales: “dating app burnout”.
La encuesta mostró que Tinder sigue siendo la aplicación más usada, con el 49% de los usuarios, seguida por Plenty of Fish (38%) y Bumble (29%). Aunque muchas personas todavía buscan relaciones serias —casi la mitad dijo querer vínculos a largo plazo— la experiencia diaria dentro de estas apps parece cada vez más agotadora.
Frustración y falta de conexiones
Las razones se repiten: conversaciones que no llegan a nada, ghosteos, perfiles falsos, presión por mostrarse interesante y una sensación de competencia permanente. El informe indica que el 40% de los encuestados se siente frustrado por no lograr conexiones reales, mientras que el 35% habla directamente de decepción.
Entre las experiencias más comunes aparece el ghosting: el 41% aseguró que alguna vez alguien dejó de responder de un momento a otro sin explicación. También se mencionan casos de “catfishing”, cuando una persona finge ser alguien diferente en internet, algo que afectó al 38% de quienes participaron del relevamiento.
Además del desgaste emocional, el tiempo de uso también preocupa. En promedio, los usuarios pasan casi 51 minutos diarios dentro de estas plataformas. Especialistas consultados por Forbes Health recomiendan limitar el tiempo de uso y hacer pausas para evitar que la experiencia termine afectando la autoestima o el estado de ánimo.
Los jóvenes y la lógica de consumo rápido
Las generaciones más jóvenes son las que más sienten este agotamiento. El 80% de los millennials y el 79% de la Generación Z reconocieron sentirse cansados por las apps de citas. Para muchos, el problema no es solamente buscar pareja, sino la lógica de consumo rápido que se instala alrededor de los vínculos: perfiles que se descartan en segundos, conversaciones repetidas y la sensación de que siempre puede aparecer alguien “mejor” con otro swipe.
Las mujeres reportaron niveles de agotamiento más altos que los hombres. Según los especialistas citados en el estudio, esto puede relacionarse con la carga emocional que muchas veces implican las conversaciones, las expectativas y las decepciones dentro de las plataformas.
Aun así, las apps siguen teniendo un lugar importante en la vida social de los jóvenes. Algunas personas aseguran que les ayudan a conocer gente fuera de sus círculos habituales o ganar confianza. De hecho, parte de los encuestados dijo sentirse más atractivo o deseado gracias a estas plataformas.
Pero el entusiasmo inicial parece convivir cada vez más con el cansancio. En tiempos donde casi todo pasa por una pantalla, encontrar un vínculo genuino también puede convertirse en una experiencia agotadora.