La final entre Belgrano y River tuvo goles, polémicas, tensión y un cierre completamente descontrolado. Pero hubo una acción puntual que terminó modificando por completo la historia del partido y que todavía sigue generando debate: el penal sancionado para el “Pirata” a los 37 minutos del segundo tiempo, cuando el “Millonario” ganaba 2 a 1 y parecía encaminado al título.

La jugada nació tras una pelota cruzada dentro del área de River. En medio de varios rebotes, el balón impactó en el brazo de Lautaro Rivero y todo Belgrano reclamó penal inmediatamente. El árbitro Yael Falcón Pérez dejó seguir en primera instancia, aunque segundos después recibió el llamado desde el VAR para revisar la acción.

La revisión paralizó el estadio Mario Alberto Kempes. Mientras los jugadores de Belgrano rodeaban al árbitro reclamando la infracción, los futbolistas de River protestaban asegurando que la mano era completamente accidental y que no existía intención.

Después de observar varias repeticiones en el monitor, Falcón Pérez decidió sancionar penal para el conjunto cordobés.

La determinación desató inmediatamente la furia del banco “millonario” y abrió una discusión que rápidamente explotó en redes sociales y programas deportivos: ¿la posición del brazo justificaba el cobro?

Según la interpretación arbitral actual, el juez entendió que el brazo de Rivero ocupaba un espacio antinatural y ampliaba el volumen corporal dentro del área, motivo suficiente para considerar sancionable la acción, independientemente de la intención del defensor.

"Uvita" Fernández fue clave para torcer la historia a favor de Belgrano

La decisión terminó siendo decisiva. Nicolás Fernández cambió el penal por gol y marcó el 2 a 2 parcial. Apenas unos minutos después, el propio “Uvita” volvió a aparecer para convertir el 3 a 2 definitivo que le dio el título a Belgrano.

Por eso, la polémica creció todavía más después del partido. En River consideran que la jugada no tenía la claridad suficiente como para modificar la decisión inicial y entienden que el VAR terminó interviniendo en una acción “interpretativa” en una final.

Del otro lado, en Belgrano sostienen que el penal fue claro y remarcan que el brazo de Rivero efectivamente interfirió en la trayectoria de la pelota dentro del área.

Lo concreto es que la jugada terminó cambiando el destino de la final. Porque hasta ese momento River estaba a pocos minutos de consagrarse campeón. Después del llamado del VAR, el partido giró completamente y el título terminó quedándose en Córdoba.