El crimen del estudiante universitario Federico Toledo (20) se encamina a un juicio en el que el centro del debate será determinar si el acusado tuvo intenciones de provocarle la muerte. Por lo pronto, Santiago Leonel Budini (22) continuará detenido, según lo resolvió una jueza.
El hecho generó una fuerte polémica en la provincia. La víctima y un grupo de amigos salieron de un boliche ubicado en avenida Sarmiento al 1.200. Hubo una discusión y el acusado primero agredió a Mateo Martí -sufrió fractura de nariz- y después atacó a Toledo, que perdió la vida de manera instantánea.
Los testigos dijeron que, después de las agresiones, Budini se retiró del lugar y luego volvió. “Ahora le van a tener que soplar el culo a tu amigo”, les habría gritado a los jóvenes que asistían a los lesionados.
El fiscal Carlos Sale, desde un primer momento, lo acusó al entender que Budini, por sus supuestos conocimientos de boxeo, taekwondo y MMA (artes marciales mixtas), se representó la posibilidad de causarles la muerte con los golpes que propinó.
La auxiliar fiscal Luz Becerra pidió que se le extendiera la prisión preventiva al acusado por 48 días más, ya que lleva ocho meses alojado en el penal de Benjamín Paz. Remarcó la gravedad del hecho y señaló que hubo “una actitud del imputado que, luego de haber golpeado y herido a las víctimas, volvió al lugar para burlarse de ellas”.
Además, mencionó la existencia de otros procesos en su contra, entre ellos uno relacionado con una ex pareja, respecto de quien tiene prohibición de acercamiento. En relación con el peligro de entorpecimiento de la investigación, la funcionaria destacó la necesidad de resguardar los testimonios de varias personas que aún deben declarar en la causa.
María Florencia Abdala y Camilo Atim, representantes legales de la familia de la víctima, y Nicolás Salado, que asiste a Martí, adhirieron a la solicitud realizada por la representante del Ministerio Público. José María Molina, defensor de Budini, rechazó el pedido. Finalmente, la jueza María Alejandra Balcázar aceptó la solicitud, pero sólo hasta el 16 de junio.
Esa fecha no es casual. Ese día, según adelantó Becerra, fue programada la audiencia en la que se solicitará que el acusado sea enviado a juicio. Adelantó que “en dicho requerimiento se ha establecido una pretensión punitiva de 10 años de prisión”. Budini está acusado como presunto autor del delito de homicidio simple cometido con dolo eventual, en perjuicio de Toledo, en concurso real con homicidio simple con dolo eventual en grado de tentativa, por las lesiones ocasionadas a un amigo de la víctima.
Diferentes criterios
La calificación legal de los hechos generó polémica. La defensa sostiene que su asistido no tuvo intenciones de acabar con la vida del universitario. “Habrá un profundo debate sobre esta cuestión. Hemos incorporado un cúmulo de evidencias que respaldan nuestra teoría. Confiamos en que, en un juicio, este hecho, que es profundamente trágico, podrá aclararse”, dijo Molina.
El defensor de Budini sostuvo que la Justicia debe determinar la responsabilidad penal que le corresponde por el caso, pero por el delito que corresponde y no por el que está acusado actualmente. “Los informes remitidos por las diferentes federaciones confirman que nuestro asistido no era boxeador profesional ni tenía conocimientos de otras artes marciales. El debate oral será el momento para probar lo que verdaderamente ocurrió. Él nunca tuvo intenciones de matarlo”, finalizó.
El querellante Salado tiene otra visión. “Recordemos que el imputado tendría conocimientos en artes marciales y deportes de contacto. No sería la primera vez que hiere de gravedad a una persona. El imputado sabía de las consecuencias de su conducta e incluso volvió después del hecho para burlarse”, destacó.
“La muerte de ‘Fede’ no fue accidental. Estamos convencidos de que este es un caso de homicidio simple con dolo eventual y que, en el caso de Mateo, el homicidio no se pudo consumar por la intervención de uno de sus amigos”, indicó el profesional. “Es intolerable que nuestros hijos salgan a bailar y no vuelvan a sus casas. Esto no debe repetirse y exigiremos una condena acorde con la gravedad de la conducta”, añadió.