La ilusión mundialista también se mide en kilómetros, y para Tucumán esa distancia acaba de alargarse. La decisión de Aerolíneas Argentinas de cancelar los vuelos hacia Miami desde el interior del país, a partir del 8 de junio, representa un freno inesperado para quienes soñaban con viajar desde la provincia sin pasar por Buenos Aires. También se decidió dar de baja las rutas programadas desde Córdoba y Rosario.

La medida afecta directamente a los pasajeros que formaban parte de una estrategia de conectividad federal que ahora queda desactivada. En la práctica, quienes deseen volar hacia Estados Unidos deberán reorganizar su itinerario y trasladarse previamente al Aeropuerto de Ezeiza, donde se concentrará toda la operatoria internacional de la compañía.

Detrás de la decisión hay una combinación de factores que terminó por hacer inviable el esquema original. El fuerte aumento en el precio del combustible, impulsado por tensiones internacionales, elevó significativamente los costos operativos. A eso se sumó una demanda más débil de lo esperado, incluso en un contexto atravesado por la expectativa del Mundial organizado por FIFA en territorio norteamericano.

En Tucumán, la noticia impacta especialmente por el perfil de los viajeros: muchos habían apostado a concretar el viaje en etapas, priorizando la compra de entradas para los partidos y dejando para más adelante la logística aérea. Sin embargo, el encarecimiento general del viaje (pasajes, estadías y transporte interno) terminó alejando esa posibilidad.

La cancelación también deja en evidencia una realidad económica más amplia. El deterioro del poder adquisitivo y la devaluación complicaron la planificación de viajes internacionales, incluso en eventos de alta demanda como una Copa del Mundo. Así, lo que en otro contexto podría haber sido una oportunidad para potenciar la conectividad regional, hoy se transforma en un repliegue hacia esquemas más conservadores.

A pesar del recorte, la aerolínea mantendrá sus vuelos hacia ciudades clave como Dallas y Kansas City desde Buenos Aires, con altos niveles de ocupación. No obstante, para los tucumanos, el camino hacia el Mundial será ahora más largo, más caro y menos directo. Una postal que combina pasión futbolera con las limitaciones de la economía real.