La única práctica libre del Gran Premio de Canadá de la Fórmula 1 se transformó en un verdadero caos en el Circuito Gilles Villeneuve. El trazado semipermanente de Montreal tiene la histórica y peligrosa particularidad de combinar la alta velocidad con la fauna local, siendo habitual la presencia de marmotas en las inmediaciones. Sin embargo, lo que suele ser una anécdota simpática esta vez terminó en un brutal accidente que dejó al Williams de Alex Albon completamente destruido y obligó a suspender la sesión con una bandera roja.

El dramático episodio ocurrió a los 23 minutos del ensayo. El piloto tailandés salía de la chicana en la curva 7 a máxima velocidad cuando se topó de frente con el mamífero, que se había metido al asfalto en ese preciso instante. Sin margen de maniobra para evitar el impacto, el choque involuntario fue inevitable: Albon perdió por completo el control de su monoplaza y terminó impactando con dureza. Aunque el conductor pudo bajarse por sus propios medios y resultó ileso, los daños materiales fueron severos y no pudo regresar a la pista. Hasta el momento, no hubo un parte oficial sobre el estado del roedor tras el violento golpe.

"Los daños fueron extensos": la palabra de James Vowles

El director de la escudería Williams, James Vowles, analizó la situación con frustración en diálogo con Sky Sports F1. “Es uno de los riesgos de este circuito. Hay marmotas aquí y las ha habido durante todos los años que llevamos viniendo. Los daños fueron extensos: esquina delantera, esquina trasera, posiblemente piso, aleta delantera y suspensión”, detalló sobre el estado en que quedó el coche.

A su vez, el jefe de equipo describió el estado de ánimo de su piloto principal. “La reacción inicial de Alex fue de frustración, ya que era rápido y necesitaba esta sesión". Sin embargo, Vowles intentó descontracturar el tenso momento apelando al humor familiar. “De vuelta en el garaje, está más preocupado por su madre, que sospecha que tendrá que pagar para adoptar una familia de marmotas porque eso es consecuencia de ello“, broméo.

Un viernes negro y lleno de alarmas en Montreal

El accidente de Albon no fue el único dolor de cabeza en una FP1 completamente accidentada y frenética. La falta de rodaje previo por el formato Sprint y las condiciones de la pista encendieron las alarmas en varias escuderías. Franco Colapinto apenas pudo girar y debió abandonar la tanda temprano por un problema eléctrico en el acelerador de su Alpine, sumándose a la lista de complicados del día.

Además, Liam Lawson (Racing Bulls) y Esteban Ocon (Haas) sufrieron diferentes despistes y accidentes contra las protecciones, mientras que George Russell protagonizó un peligroso trompo con su Mercedes, aunque logró salvar su monoplaza de milagro. Un arranque de fin de semana caótico en Canadá que dejó a los mecánicos de Williams trabajando contrarreloj para intentar reconstruir el auto de Albon antes de la clasificación.