El Gobierno subsidiará el costo de las importaciones de gas natural licuado (GNL) que abastecerán a hogares, hospitales, escuelas y otros servicios prioritarios durante el invierno. Este mecanismo permitirá aplanar las facturas de gas durante los meses de frío, de manera que los usuarios residenciales afrontarán la diferencia a partir de noviembre, en cuotas distribuidas a lo largo de seis meses. La medida se adopta en medio de las expectativas del mercado respecto de la evolución inflacionaria, en el que los servicios cobraron un peso mayor en la economía hogareña, tras la actualización aplicada a partir de diciembre de 2023.

De acuerdo con una resolución del Ministerio de Economía publicada en el Boletín Oficial de la Nación, esta decisión implica que la diferencia entre el costo internacional del Gas Natural Licuado (GNL) -estimado en unos U$S 20 por millón de BTU- y el precio local de abastecimiento -promediado en U$S 3,79- será solventada inicialmente por el Estado nacional, indica un reporte difundido por el sitio Infobae.com. De acuerdo con los cálculos del medio especializado Econojournal, el monto financiado fluctuaría entre U$S 150 millones y U$S 200 millones y recién será trasladado a los usuarios finales una vez que pase el pico de demanda invernal.

Instrumento regulatorio

Esta modalidad, conocida como Diferencias Diarias Acumuladas (DDA), constituye un instrumento regulatorio que evita grandes saltos en los servicios, permitiendo que la diferencia entre el costo real del gas importado y el valor que pagan los usuarios se ajuste en los períodos siguientes.

Según la norma, el DDA se calcula para cada mes del invierno y se acumula hasta el último día hábil de cada ciclo estacional, asegurando que las empresas distribuidoras no registren pérdidas y los usuarios no sufran subas repentinas en las boletas del servicio.

Se abren alternativas para abastecer de gas a las industrias

Esta novedad refleja un cambio de lógica respecto al modelo vigente en décadas anteriores, cuando el Estado cubría también el costo del gas importado utilizado por las grandes industrias. De hecho, hasta el año pasado, la importación se realizaba a través de la empresa estatal Enarsa, que subsidiaba el precio internacional -de entre U$S 15 y U$S 17 por millón de BTU- y lo revendía localmente a un precio cercano a U$S 2,7.

Ahora, la Secretaría de Energía de la Nación dispone que, a partir de este invierno, solo los hogares y servicios prioritarios serán beneficiados por el subsidio en las tarifas reguladas, mientras que las industrias deberán asumir el costo pleno del servicio de gas.