La discusión sobre si podría darse en San Miguel de Tucumán un incremento en la tarifa de colectivos está en manos del Concejo Deliberante. Tras la reunión de la semana pasada, la comisión de Transporte aguarda un informe oficial sobre la situación del sector para pronunciarse al respecto. En paralelo, la Municipalidad capitalina concretó una nueva reunión con los empresarios.

En las últimas semanas, la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) presentó en el Concejo Deliberante un estudio de costos que determina que el boleto debería valer unos $2.400 (hoy en $1.250). Según plantearon, el encarecimiento del servicio es consecuencia de las subas en el combustible y de las actualizaciones salariales pactadas con la Unión Tranviarios del Automotor (UTA).

El miércoles pasado, el comité que lidera José María Franco inició el tratamiento del pedido de revisión tarifaria de la asociación, y solicitó un informe al Ejecutivo municipal que dirige Rossana Chahla para continuar con el debate.

La comisión no fue convocada esta semana, y puertas adentro del edificio ubicado en Monteagudo y San Martín confirmaron que estarían aguardando el diagnóstico municipal para analizar la recaudación de la actividad, la cantidad de unidades del transporte, el cumplimiento de las normas, entre otros ítems.

Sin embargo, la impresión de algunos ediles es que, de llevarse al recinto un hipotético aumento del boleto, la discusión estaría fragmentada entre quienes apoyarían una nueva actualización tarifaria por la crisis que atraviesa el sector, y quienes lo considerarían imprudente dado el contexto económico.

Racionalización

Mientras tanto, funcionarios de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán continuaron con el ciclo de reuniones con los empresarios de la Aetat. La secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, y el secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, encabezaron el encuentro junto al vicepresidente de la asociación, Jorge Berretta.

La funcionaria remarcó que el trabajo conjunto permitió concretar avances importantes, como la pavimentación de calles por donde circulan los colectivos, la instalación de nuevas paradas y la implementación de la tarjeta SUBE en la Capital. “Incluso el Plan Integral de Movilidad Urbana (PIMU) es parte de este proceso y de las sugerencias que fuimos recibiendo”, agregó.

Asimismo, Giuliano aseguró que se continúa trabajando en el plan de racionalización de recorridos, y señaló que también se analiza incorporar al análisis a las líneas interurbanas, manejadas por la Provincia.

Arnedo calificó como positiva la reunión con los empresarios y explicó que el objetivo central es optimizar la prestación del servicio. “Intercambiamos opiniones sobre la eficiencia del sistema y estamos trabajando para que el transporte público mejore prontamente, porque esa es una preocupación central de la intendenta y también nuestra”, dijo. En el encuentro -remarcó Arnedo- no se habló de una modificación del valor del boleto.

En deuda

El vicepresidente de la Aetat advirtió que la situación del transporte público continúa siendo crítica. Aseguró que las empresas se sostienen a base de deudas que eventualmente no podrán seguir acumulándose. Por ello, insistió en que debe existir un sinceramiento sobre cómo se afrontarán los costos operativos del sistema. “El gran problema sin resolver es quién va a pagar el costo del transporte. Todos vamos a tener que aportar algo más para que el servicio pueda continuar”, manifestó.

Berretta valoró el espacio de diálogo en el municipio y, sobre el debate en el Concejo Deliberante por el aumento del boleto, planteó que “es indispensable que lo traten para saber dónde estamos parados y poder continuar prestando el servicio”.