La cementera Loma Negra decidió apagar hasta noviembre uno de los hornos principales de su planta de L’Amalí, en Olavarría, en la provincia de Buenos Aires, en medio de la caída de la actividad de la construcción y de un proceso de reorganización interna impulsado tras el reciente cambio de control accionario de la compañía.
La empresa explicó que la medida responde al fuerte aumento del costo del gas durante el invierno y al elevado nivel de stock acumulado de clínker, el insumo esencial para la producción de cemento.
Según el secretario general de AOMA Olavarría, Alejandro Santillán, la paralización “no tiene antecedentes”, ya que las interrupciones programadas por tareas de mantenimiento “generalmente no duran más de 40 días”.
El dirigente sindical indicó además que en la planta de L’Amalí existe un sobrestock superior a las 700.000 toneladas de clínker. La intención de la empresa es reducir ese volumen mientras redefine su actual esquema de producción.
La decisión se produce además en plena transición empresaria para la principal productora de cemento del país. Semanas atrás, la compañía cambió de manos luego de la reestructuración de deuda de la brasileña InterCement, controlante histórica de la firma.
El nuevo esquema accionario quedó liderado por el empresario argentino Marcelo Mindlin, fundador de Pampa Energía, junto con fondos internacionales de inversión, consignó el diario "Ámbito".
La reorganización operativa coincide así con una nueva etapa corporativa para la empresa. El desembarco de Mindlin y de los fondos acreedores ocurrió después de casi dos décadas de control brasileño, iniciado en 2005 cuando la familia Fortabat vendió la compañía a Camargo Correa.
Bajo la nueva conducción, Loma Negra comenzó a readecuar sus operaciones para enfrentar uno de los períodos más complejos para la industria de la construcción, afectada por la paralización de la obra pública y el aumento de costos en dólares que impacta sobre la construcción privada.
En ese contexto, el apagado del horno forma parte de una estrategia orientada a preservar liquidez y ajustar la estructura productiva a un mercado que aún no muestra señales claras de recuperación. La empresa apuesta a utilizar el stock acumulado y reducir costos energéticos durante el invierno, mientras espera una eventual mejora de la demanda hacia fin de año.