Thiago Tirante está firmando esta semana la página más gloriosa de su trayectoria profesional y este lunes dejó su huella en uno de los templos del tenis mundial. El argentino derrotó con autoridad al italiano Flavio Cobolli, actual número 12 del ranking ATP y una de las esperanzas de los fanáticos locales, con parciales de 6-3 y 6-4 en la tercera ronda del Masters 1000 de Roma. Con esta victoria, el jugador platense se clasificó por primera vez a los octavos de final de un certamen de esta categoría, consolidándose como la gran sorpresa de la delegación nacional en el torneo. Este martes, el desafío será de máxima escala cuando deba enfrentar al ruso Daniil Medvedev, exlíder del escalafón y actual 9° del mundo, en busca de un lugar entre los ocho mejores del campeonato.
Un despliegue de jerarquía ante la presión local
En un Foro Itálico que lucía repleto y volcado fervorosamente en favor del tenista de casa, Tirante no dio señales de intimidación y desplegó uno de los mejores niveles de su vida. El argentino se mostró sumamente sólido desde el servicio y agresivo en los pasajes determinantes del encuentro, logrando desactivar el juego de uno de los rivales más peligrosos de la gira europea sobre tierra batida. Los registros estadísticos confirmaron su dominio absoluto: el platense ganó el 85% de los puntos disputados con su primer saque, conectó 18 tiros ganadores y cometió apenas 15 errores no forzados, frente a los 26 que registró su adversario. Tras quebrar el servicio de Cobolli en tres oportunidades, Tirante cerró el pleito en apenas una hora y media de juego, desatando su alegría ante el silencio del público italiano.
Salto en el ranking y el próximo gran escollo
Este gran presente en la gira de polvo de ladrillo le permite al joven argentino dar un salto significativo en la clasificación semanal. De acuerdo con el ranking en vivo, Tirante ya escaló hasta el puesto 54°, logrando su mejor ubicación histórica. Su camino en Roma comenzó a tomar trascendencia luego de haber eliminado previamente al británico Cameron Norrie (19°), lo que demostró que su victoria ante Cobolli no fue producto de la casualidad sino de una consistencia técnica que viene puliendo en los últimos meses. El próximo martes tendrá una oportunidad de oro para seguir rompiendo barreras ante Medvedev, un rival que, si bien prefiere las superficies rápidas, representa una de las pruebas de fuego más exigentes en el circuito actual.
La otra cara de la moneda: la caída de Navone
No todo fue alegría para el tenis nacional en la jornada romana, ya que Mariano Navone (44°) se despidió del certamen tras una batalla de tres sets. El oriundo de 9 de Julio, que llegaba con el envión de haber vencido a Félix Auger-Aliassime (5°), no pudo sostener la intensidad y terminó cayendo ante el serbio Hamad Medjedovic (67°) por 4-6, 6-3 y 6-4. A pesar de la eliminación en tercera ronda, Navone cierra una gira europea muy positiva que incluyó su primer título ATP en Bucarest y un ascenso meteórico en el escalafón. De esta manera, las esperanzas argentinas en el cuadro masculino quedan depositadas exclusivamente en la raqueta de Tirante, quien buscará dar un nuevo golpe en un torneo que ya vio caer prematuramente a Novak Djokovic (4°) y que no cuenta con la presencia de Carlos Alcaraz (2°), por lo que todas las fichas están puestas en Jannik Sinner (1°).