La elección del día surgió como una manera de homenajear el nacimiento de Florence Nightingale, considerada la fundadora de la enfermería moderna. Porque la italiana nació el 12 de mayo de 1820 se celebra el Día Mundial de la Enfermería. Nightingale tuvo una activa participación durante la guerra de Crimea con una entrega plena por los soldados y heridos del combate.

Su marca era la rebeldía. Provenía de una familia rica y rechazó varias propuestas de matrimonio para seguir lo que ella llamaba una "llamada divina" hacia el cuidado de los enfermos, algo que su familia inicialmente rechazó. 

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Si bien no adquirió un apodo vinculado a esa actitud disruptiva para la época, fue un hecho singular lo que la convirtió en “La dama de la lámpara”. El sobrenombre surgió porque ella se negaba a abandonar a los heridos al anochecer; recorría las salas en total oscuridad portando una pequeña lámpara de aceite para vigilar y consolar a los soldados.

Además de la entrega a su tarea de enfermera, Nightingale fue una estadista y matemática que cambió un rol que no se lo valoraba lo suficiente cuando era desempeñado por una mujer. Ella creó “El diagrama de la rosa” que demostró que la mayoría de los soldados en Crimea no morían por heridas de combate, sino por enfermedades infecciosas causadas por la falta de higiene. Al concluir en eso, hubo reformas sanitarias con las que la tasa de mortalidad en el hospital de guerra bajó del 42% al 2%.

Un homenaje para siempre

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) honra su memoria desde 1912 con la Medalla Florence Nightingale, la distinción más alta que un enfermero o enfermera puede recibir. Además, en palabras del fundador de la Cruz Roja, Henri Dunant, la labor de la italiana fue su inspiración para crear el movimiento. La historia apunta que ambos, que nunca llegaron a conocerse pero mantuvieron un vínculo por correspondencia, tenían algunas diferencias que se allanaron.

Nightingale consideraba que la idea de crear sociedades de socorro voluntarias no era apropiada. Sostenía que el cuidado de los soldados heridos era una responsabilidad exclusiva del Estado y que el voluntariado podría dar excusas a los gobiernos para desentenderse de sus obligaciones sanitarias. Dunant siempre fue generoso en sus elogios porque los dos buscaban lo mismo, pero con criterios distintos.

Murieron en 1910 y sus caminos se cruzaron institucionalmente cuando Nightingale aceptó formar parte del comité de damas de la Cruz Roja Británica tras su fundación en 1870.

Este año la lista de medallistas es de 35 personas entre enfermeros, enfermeras y auxiliares de enfermería que representan a 17 naciones (no hay argentinos). Los galardonados fueron propuestos por sus respectivas sociedades Nacionales de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja y seleccionados por una comisión integrada por el CICR, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y el Consejo Internacional de Enfermeras.

IMPORTANTE. La estatua más famosa de Nightingale se encuentra en Londres, en Waterloo Place.