El gobernador Osvaldo Jaldo se pronunció sobre el fallo judicial que absolvió a César Soto por el crimen de Paulina Lebbos y pidió respetar la decisión de la Justicia, aunque aclaró que existen instancias de apelación para quienes consideren que la sentencia es injusta.
“La verdad que a los fallos judiciales hay que respetarlos cuando te gusten y también cuando no te gusten, cuando te convengan y cuando no te convengan”, expresó el mandatario tucumano al ser consultado sobre la resolución dictada por el Tribunal de la Sala III.
Jaldo remarcó que se trata de una decisión judicial que todavía puede ser revisada. “Es un fallo judicial que es apelable en la Justicia. Si alguien no está de acuerdo, puede recurrir a otras instancias. Lo que no podemos hacer es desconocer los fallos judiciales”, señaló.
En ese sentido, insistió en que el sistema judicial prevé mecanismos de revisión. “Hay otras instancias en el Poder Judicial donde, si hay algún damnificado o algún perjudicado, no hay duda que tiene otras instancias, primero provinciales y después también nacionales, para poder recurrir y tratar de dar vuelta un fallo que entiende que es injusto”, agregó.
Las declaraciones del mandatario se conocieron luego de un fallo que volvió a poner el foco sobre uno de los crímenes más conmocionantes de la provincia. El Tribunal de la Sala III, integrado por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica, resolvió absolver a César Soto por el beneficio de la duda en el juicio por el crimen de la joven estudiante de Comunicación Social, ocurrido en 2006.
Tras 14 jornadas de debate oral, los magistrados concluyeron que el plexo probatorio presentado por el Ministerio Público Fiscal, representado por Carlos Sale, no alcanzó el grado de certeza necesario para condenar a Soto a prisión perpetua.
El veredicto también formalizó la absolución de Sergio Kaleñuk, hijo del ex secretario de la Gobernación durante la gestión de José Alperovich, Alberto Kaleñuk. El acusado había llegado al tramo final del juicio sin cargos en su contra, luego de que durante los alegatos el fiscal Sale desistiera de la acusación por “orfandad probatoria”, al considerar que no se logró acreditar su participación en las maniobras de descarte del cuerpo de Paulina.