Irán acusó este martes a Estados Unidos (EEUU) de ser responsable de la muerte de cinco civiles en un ataque contra dos pequeños cargueros frente a la costa de Omán, en un nuevo episodio que profundiza la tensión en el estrecho de Ormuz. 

La denuncia surgió luego de que el gobierno de Donald Trump informara haber destruido lanchas rápidas iraníes en la zona, una versión que fue rechazada por Teherán.

Una fuente militar iraní, citada por la agencia estatal Tasnim, sostuvo que, tras investigar lo ocurrido con fuentes locales, se concluyó que ningún buque de combate de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) fue alcanzado. Según esa misma versión, las embarcaciones atacadas eran dos pequeños cargueros con civiles a bordo que navegaban desde Khasab, en la costa de Omán, hacia el litoral iraní.

De acuerdo con esa fuente, el ataque dejó un saldo de cinco personas fallecidas, que serían civiles, consignó la cadena DW, con base en agencias internacionales.

Al mismo tiempo, Irán elevó el tono de sus advertencias frente a la operación estadounidense de escolta de buques en el estrecho de Ormuz, en un contexto marcado por recientes ataques en la región que ponen en riesgo el alto el fuego.

“Sabemos perfectamente que la continuación del status quo es intolerable para Estados Unidos, mientras que nosotros ni siquiera hemos empezado todavía”, advirtió Mohamad Baqer Qalibaf, principal negociador iraní, en un mensaje publicado en X.

El dirigente también afirmó que “la seguridad del transporte marítimo y del tránsito energético se ha visto amenazada por Estados Unidos” y sostuvo que la “presencia maligna” de Washington en la región “disminuirá”.

Estados Unidos e Irán mantienen una disputa por el control del estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el que solía transitar una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. Desde el inicio de la guerra emprendida el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, Teherán mantiene el control de esta vía clave para el transporte energético global.