River llega a los playoffs del Torneo Apertura con una certeza incómoda: su localía dejó de ser una garantía. El Estadio Monumental, que durante años fue una fortaleza, hoy muestra fisuras.

Los números explican el cambio. En lo que va del año, el equipo jugó nueve partidos como local: ganó seis y perdió tres. Dos de esas derrotas fueron recientes, ante Boca y Atlético, con un triunfo intermedio frente a Aldosivi. La irregularidad es el dato central.

El quiebre se dio a fines de 2025, cuando River encadenó cuatro caídas consecutivas en casa (Palmeiras, Riestra, Sarmiento y Gimnasia). Desde entonces, no logró recuperar continuidad.

El inicio de 2026 había sido positivo, con triunfos ante Gimnasia, Banfield, Sarmiento, Belgrano y Carabobo. Sin embargo, la goleada sufrida ante Tigre y las derrotas más cercanas volvieron a instalar dudas.

El equipo se mantiene competitivo: es segundo en su zona, cuarto en la tabla anual y lidera su grupo en la Copa Sudamericana. Pero el contexto cambia en los mano a mano.

En playoffs, River definirá los octavos en el Monumental y, si avanza, también los cuartos. Incluso podría disputar una semifinal en su estadio, según el rival. La localía será determinante.

Además, cerrará la fase de grupos de la Sudamericana en casa ante RB Bragantino y Blooming.

El escenario es claro: River necesita recuperar solidez en el Monumental. Sin eso, cualquier margen de error puede costar caro.