Argentina encontró respuestas en el momento justo. Después de la caída frente a Sudáfrica, Los Pumitas construyeron una victoria sólida y trabajada para imponerse 25-17 sobre Nueva Zelanda en el Rugby Championship M-20, siendo la primera vez que vencen a este rival dentro de esta categoría. Fue un partido en el que el equipo argentino supo combinar carácter, disciplina y eficacia para sumar sus primeros cuatro puntos en el torneo. El próximo compromiso para Los Pumitas será el sábado 9 de mayo, cuando desde las 9 enfrenten a Australia.

Desde el arranque, el equipo mostró otra determinación. Con el tucumano Simón Pfister y el salteño Pedro Coll como titulares -ambos jugadores de Tarucas-, Argentina se plantó con firmeza en el contacto y empezó a inclinar la cancha. A los 15 minutos llegó la primera gran acción: el medioscrum Juan Preumayr rompió la defensa con una maniobra individual y dejó a Federico Serpa de cara al ingoal. El apertura no falló y apoyó el try para el 5-0. 

Vale mencionar que el apertura mendocino dejó su huella en Tucumán: Serpa venía de ser figura en el Veco Villegas, donde había definido el título para Los Tordos con un penal decisivo.

El propio Serpa amplió la ventaja a los 24 minutos con un penal que puso el 8-0, consolidando un inicio convincente. Sin embargo, Nueva Zelanda reaccionó a los 32’: Haki Wiseman encontró un espacio en la defensa argentina y apoyó el try, que luego fue convertido por Cohen Norrie para dejar el marcador 8-7.

En ese momento, cuando el partido amagaba con cambiar de rumbo, apareció uno de los aspectos clave de la tarde: el dominio del pack argentino. A los 36’, la presión constante y la superioridad en el scrum derivaron en un try penal a favor de Los Pumitas. La jugada no solo sumó puntos (15-7), sino que además expuso la indisciplina neozelandesa, que sufrió la amonestación de Ethan Webber. Fue el reflejo de un equipo que ganó la batalla física.

Antes del descanso, Nueva Zelanda volvió a acercarse: a los 39’, JD Van Der Westhuizen apareció por la punta izquierda y apoyó un nuevo try para dejar el parcial 15-12.

En el complemento, Argentina mantuvo el control del juego. A los 55’, Luciano Avaca protagonizó una de las jugadas más determinantes del partido: le robó la pelota a Oliver Guerin y, tras una corrida notable, apoyó sobre la punta izquierda para estirar la ventaja a 20-12. Fue un golpe de oportunismo y decisión.

El ingreso de Benjamín Farías Cerioni en el segundo tiempo reforzó el trabajo del pack, que nunca dejó de marcar el ritmo del encuentro. Y a los 70’, llegó el try que empezó a liquidar la historia: Ramón Fernández Miranda apoyó para el 25-12, aprovechando el desgaste rival.

Nueva Zelanda tuvo una última reacción a los 73’, cuando Finn McLeod apoyó por la punta izquierda para el 25-17 definitivo. Pero ya no había margen para cambiar la historia.

Argentina hizo un partido completo. Supo golpear en los momentos justos, fue eficaz con el pie a través de Serpa y dominó adelante para condicionar a su rival. Más que una victoria, fue una muestra de carácter y una señal clara de que este equipo está para competir.