Guido Andreozzi atraviesa, sin lugar a dudas, el mejor momento de su carrera profesional. El doblista argentino volvió a dar una muestra de jerarquía en el polvo de ladrillo español y, junto al francés Manuel Guinard, se clasificó a la final del Masters 1000 de Madrid tras derrotar a sus compatriotas Máximo González y Andrés Molteni por 6-4 y 7-6(3).

En un duelo de altísima intensidad disputado en el Arantxa Sánchez Stadium, la clave estuvo en la efectividad. Andreozzi y Guinard supieron sufrir en el inicio, salvando un punto de quiebre prematuro, para luego facturar en su primera oportunidad y ponerse 3-1 arriba. Esa ventaja mínima fue defendida con uñas y dientes ante una de las mejores parejas del circuito, cerrando el primer set por 6-4.

El segundo parcial fue una batalla de quiebres y recuperaciones. Aunque los experimentados González y Molteni llegaron a sacar ventaja de 3-2, el dúo franco-argentino reaccionó de inmediato para igualar las acciones. La paridad desembocó en un tie-break donde Andreozzi impuso su jerarquía actual para sellar el 7-3 definitivo y asegurar su lugar en la definición dominical.

Un presente de élite

Ubicado en el puesto 16 del ranking mundial —su mejor posición histórica—, el porteño de 34 años se ha transformado en un especialista de elite. Su palmarés reciente lo avala: a sus 39 títulos Challenger le sumó conquistas en el ATP Tour (Indian Wells en 2026; Buenos Aires y Bastad en 2025; Umag en 2024).

La cita por el trofeo

En la final del certamen madrileño, Andreozzi y Guinard se medirán ante el británico Henry Patten y el finlandés Harri Heliovaara este sábado desde las 9.

Para Andreozzi, ganar en la Caja Mágica significaría no solo su primer título de Masters 1000, sino también el ingreso definitivo al "top ten" de la especialidad, ratificando que su decisión de volcarse de lleno al dobles fue el acierto más grande de su vida deportiva.