El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, reconoció que el peronismo atraviesa un momento de tensiones internas, aunque consideró que no se trata de una situación alarmante y delineó una estrategia para construir un frente amplio con miras a las elecciones de 2027.
En diálogo con FM Delta, el funcionario explicó que las diferencias dentro del espacio responden a la reciente derrota electoral. “Viene de perder las elecciones nacionales y eso genera tensiones, pase de factura, diagnósticos cruzados”, afirmó, y sostuvo que esos desacuerdos “se van a ir acomodando en la medida que pase el tiempo”. En ese sentido, remarcó que el foco debe estar puesto en el proyecto político del presidente Javier Milei, al que calificó de “catastrófico” en múltiples dimensiones. Como ejemplo, mencionó el recorte de frecuencias de transporte en el conurbano, la reducción de planes de medicamentos y las dificultades crecientes para afrontar alquileres.
Consultado por la falta de una conducción clara, Bianco relativizó el problema y apeló a la historia del movimiento. “No había un liderazgo de Néstor antes de ser presidente, no había un liderazgo de Menem antes de ser presidente”, señaló. También cuestionó la gestión reciente al afirmar: “Con Alberto Fernández no hubo liderazgo ni siquiera siendo presidente”.
En cuanto a la construcción política, propuso un esquema sustentado en acuerdos básicos: soberanía nacional, defensa de la democracia, impulso a la producción y el trabajo, fortalecimiento de la salud y la educación pública, desarrollo científico-tecnológico y políticas de memoria, verdad y justicia. A partir de esos ejes, convocó a ampliar la base del espacio sin restricciones ideológicas rígidas. “La izquierda y la derecha, digo yo. Yo no pondría un límite en términos de nombres, sino que haría una convocatoria amplia”, expresó.
Bianco también anticipó un escenario electoral polarizado para 2027, con el oficialismo y el peronismo como principales contendientes. En ese marco, advirtió que el voto propio no será suficiente. “Para poder ganar esa elección, tanto en primera vuelta o en un eventual ballotage, vamos a necesitar de un armado más amplio”, sostuvo. Además, dejó abiertas distintas alternativas para definir la candidatura: acuerdos por consenso, una eventual PASO o una interna partidaria.
Sobre el rol de Cristina Kirchner, el ministro la definió como una “referencia obligada” dentro del espacio y rechazó su condena en la causa Vialidad, al considerarla injusta y carente de pruebas. Frente a la posibilidad de un indulto, evitó definiciones tajantes: “Es un tema muy sensible, muy delicado, que habría que hablarlo con ella”. También recordó que la exmandataria podría rechazar esa opción si implicara reconocer culpabilidad y subrayó que la decisión final recaería en quien ejerza la presidencia.
Por último, Bianco se refirió a la gira por España del gobernador Axel Kicillof. Destacó reuniones con empresarios con intereses en la Argentina -algunos con intención de ampliar inversiones y otros con expectativas negativas- y encuentros con funcionarios del gobierno español, incluida la vicepresidenta. Además, mencionó la participación del mandatario en una cumbre de fuerzas del campo popular junto a líderes internacionales como Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro. Según el ministro, ese tipo de vínculos internacionales forma parte de la estrategia para enfrentar el avance de las ultraderechas a nivel global.