El juicio por la muerte de Diego Maradona tendrá este jueves una audiencia cargada de expectativa en los tribunales de San Isidro, con foco puesto en dos ejes sensibles: una nueva declaración de Leopoldo Luque y los testimonios de testigos clave que estuvieron en la casa de Tigre el día del fallecimiento.
Después de la fuerte repercusión que dejó la declaración de Gianinna Maradona en la última audiencia (con acusaciones de “manipulación” al equipo médico y tensión entre las partes), el neurocirujano imputado volvería a ampliar su indagatoria. Sería la tercera vez que toma la palabra en pocos días, una estrategia defensiva que él mismo justificó con una frase que ya hizo ruido en la sala: “Lo voy a hacer las veces que sea necesario”.
Su nueva exposición buscaría responder específicamente a señalamientos realizados por Gianinna, quien apuntó contra Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov por haber impulsado la internación domiciliaria en la que murió Maradona el 25 de noviembre de 2020.
Más testimonios que pueden ser determinantes
No será lo único relevante del día. También están previstos testimonios que podrían aportar elementos determinantes para reconstruir las horas finales del ex capitán argentino.
Se espera que declaren Lucas Farías, uno de los primeros policías en ingresar a la vivienda; el comisario Lucas Borge, que participó del operativo inicial; y Cristian Méndez, entonces jefe de la Policía Científica bonaerense.
Además, podría finalmente presentarse Juan Carlos Pinto, el médico que constató la muerte y firmó el acta de defunción, cuyo testimonio fue postergado en jornadas anteriores y es considerado sensible por la fiscalía.
La audiencia también llega en un contexto de discusión procesal, luego de los cruces entre los abogados sobre la dinámica de interrogatorios y las advertencias del tribunal para que las ampliaciones de los imputados no entorpezcan el desarrollo del debate.
Con siete acusados enfrentando cargos por homicidio simple con dolo eventual, esta jornada puede marcar un nuevo punto de inflexión en un proceso que volvió a empezar desde cero, pero que cada audiencia carga con más tensión.