Tras los cuestionamientos de especialistas por la extracción de naranjas en el centro, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán salió a responder y aseguró que los trabajos se realizan bajo criterios técnicos y sin afectar la salud de los árboles.
Desde el Ejecutivo municipal señalaron que la cosecha de naranjas agrias en el arbolado urbano está a cargo de personal con experiencia en la actividad citrícola. “Se trata de trabajadores que se desempeñan habitualmente en los campos tucumanos dedicados a la producción de cítricos, lo que garantiza la correcta ejecución de las tareas”, indicaron a LA GACETA.
En ese sentido, explicaron que la intervención fue previamente planificada y que la recolección se realiza en una etapa en la que el fruto aún no alcanzó su madurez completa. Según detallaron, esta decisión busca evitar la caída de las naranjas en la vía pública, lo que podría generar inconvenientes tanto para peatones como para la circulación vehicular.
Denuncian una “cosecha salvaje” de naranjas en el centro y alertan por los daños al arbolado urbanoRespecto a las imágenes que circularon con ramas y hojas sobre veredas y calles, desde la Municipalidad aclararon que el desprendimiento observado forma parte del proceso y no implica un daño estructural para los ejemplares.
“Puede registrarse la caída de hojas y ramas de menor porte, pero eso no afecta la integridad de los árboles”, sostuvieron. Otro de los puntos cuestionados por los vecinos fue el horario de los trabajos.
Al respecto, las autoridades justificaron que las tareas se desarrollan durante la noche debido a la alta densidad de naranjos en el casco céntrico. Según explicaron, realizarlas durante el día implicaría cortes de tránsito más prolongados, con impacto en la actividad comercial y en la circulación diaria.
Finalmente, indicaron que el operativo se ejecuta de manera organizada, con cortes parciales e intermitentes en franjas horarias de bajo impacto, priorizando la seguridad y el orden en el espacio público.