La aparición de serpientes en diferentes barrios de Tucumán, como ocurrió recientemente en la zona de Parque Sur, volvió a encender la preocupación entre vecinos que, ante el hallazgo, decidieron señalizar espacios y restringir el acceso, especialmente en áreas donde juegan niños. Sin embargo, especialistas en herpetología llaman a poner el fenómeno en contexto y a desterrar mitos.
Los herpetólogos Paula Cabrera y Juan Carlos Stazzonelli coincidieron en que estos episodios no son extraordinarios, sino “lógicos, normales y esperables” en sectores donde la urbanización convive con áreas verdes, canales y zonas de campo. “No es lo mismo encontrar un animal en pleno centro que en lugares como Parque Sur o Yerba Buena, donde hay cercanía con hábitats naturales”, explicaron durante una entrevista con LA GACETA.
Preocupación en barrio Parque Sur por la aparición de varias serpientes: “La gente está muy asustada”En ese sentido, remarcaron que muchas veces la percepción de “invasión” responde más a una cuestión cultural que a un aumento real de la fauna. “Las serpientes están ahí todo el tiempo. Lo que ocurre es que, ante ciertos cambios, como lluvias o movimientos de suelo, se hacen más visibles”.
Frente a un encuentro, la recomendación es clara: mantener la calma y conservar una distancia prudente. “Con uno o dos metros es suficiente para evitar cualquier riesgo”, señalaron. Además, insistieron en dar aviso a las autoridades (policía, bomberos o especialistas) y evitar cualquier intento de manipulación.
“Los accidentes ocurren, en la mayoría de los casos, cuando la persona intenta matarlas o manipularlas. Las serpientes no atacan: reaccionan de forma defensiva”, dijeron.
También pidieron desestimar prácticas peligrosas difundidas por mitos o películas. “No hay que hacer torniquetes, ni cortar la herida, ni succionar el veneno. Ante una mordedura, lo fundamental es mantener la calma y acudir de inmediato a un centro de salud”, explicaron.
Pocas especies peligrosas
En Tucumán, aclararon, solo tres especies de serpientes son venenosas y apenas una -la yarará- representa un riesgo significativo para las personas. “La gran mayoría de las serpientes que aparecen en zonas urbanas son culebras, que no tienen veneno y son inofensivas”, detallaron.
Incluso, algunas especies cumplen una función beneficiosa al alimentarse de otras más peligrosas. “Hay serpientes que ayudan a controlar la población de yararás”, destacó Cabrera.
Lejos de ser una amenaza, estos animales cumplen un papel esencial en el equilibrio ambiental. “Se alimentan de roedores que pueden transmitir enfermedades o convertirse en plagas. Son aliadas del ser humano, aunque muchas veces no se las perciba así”, explicaron.
Mascotas y tráfico ilegal
Otro punto de alerta es la tenencia de serpientes como mascotas. Según los especialistas, la aparición reiterada de ciertas especies en zonas urbanas podría estar vinculada a escapes de animales mantenidos en cautiverio de manera inadecuada. “Cuando se repiten casos en un mismo lugar, deja de ser casualidad”, advirtieron.
Finalmente, Cabrera y Stazzonelli insistieron en la necesidad de informar y educar para reducir el temor social. “Hay mucho desconocimiento y también mucho amarillismo. Por eso trabajamos en charlas para desmitificar a estos animales”, señalaron.