El deporte tucumano volvió a dejar su huella a nivel continental. Luca Dulor y Delfina Lazcano se consagraron campeones panamericanos con la Selección y coronaron un camino construido a base de esfuerzo, constancia y una convicción que nunca se quebró.
El título no es solo una medalla: es la síntesis de años de entrenamiento, sacrificios silenciosos y sueños que se sostuvieron incluso en los momentos más difíciles. Hoy, ambos se transforman en referencia para las nuevas generaciones, en espejos donde muchos chicos y chicas pueden verse reflejados.
El logro también tuvo presencia tucumana fuera de la cancha. Agustín Décima integró el cuerpo técnico de Leoncitos como videoanalista, cumpliendo un rol clave en la preparación de los equipos y aportando desde el análisis al rendimiento colectivo.
Desde Tucumán hacia el continente, la consagración de Dulor y Lazcano refuerza una idea que atraviesa al deporte: con trabajo, disciplina y pasión, los objetivos más grandes pueden alcanzarse.