Desde la caída histórica del consumo en 2024, Argentina no logró recuperar sus indicadores. Las empresas, sobre todo las de artículos que no representan una primera necesidad, son uno de los primeros frentes en sentir la crisis. En este contexto, una legendaria marca de clásicas galletitas dulces acaba de anunciar el cierre de su planta en San Juan.
Sancor pidió su propia quiebra tras fracasar el intento de sostener el concurso preventivoSe trata de la marca de galletas Tía Maruca, que lleva casi tres décadas en el mercado argentino. Tía Maruca surgió en 1998 de la mano del empresario Alejandro Ripani, un experto en la industria alimentaria nacional. Desde su apertura, las galletas estuvieron pensadas para un mercado de consumo masivo y apelaron a la confianza de los consumidores con su diseño tradicional de estilo campestre.
El cierre de Tía Maruca en San Juan habla de la caída de uno de los líderes nacionales que, hacia la mitad de la década pasada, logró competir en primera línea con cadenas internacionales y mantenerse firme. Pero la actual situación económica terminó por derribar los intentos de Ripani de mantener la empresa a flote. No es la primera vez que la empresa se enfrenta a una crisis económica, pero sí la única que logró quebrarla.
Cierre de la fábrica de Tía Maruca en San Juan
Desde la fábrica se indicó que la crisis económica y la caída del consumo sin recuperación fueron los factores principales que motivaron el cierre. El costo de insumos como azúcar y harina –que tampoco era la primera vez que sufrían variaciones desmedidas– terminó condicionando la producción, y el consumo no llegó a ser suficiente para cubrir gastos.
En 2024 la pérdida del consumo masivo descendió un 16%. En 2025, aunque hubo una leve mejora, los números no llegaron a ser suficientes para representar una recuperación considerable, porque aumentaron sólo un 2%. Ahora, en 2026, el Indec indicó que la caída interanual registrada en febrero fue del 8,7%.
Sumado a los costos de los insumos y la caída del consumo, la fábrica venía enfrentando situaciones previas como las deudas de un concurso previo que empezó en el gobierno de Mauricio Macri. También se refrenó la capacidad productiva a principios de este año, cuando el uso de la gran maquinaria de Tía Maruca pasó a ser solo del 52%.