La Champions League no necesita presentación: se explica sola en cada noche. Ayer, el cruce entre Atlético de Madrid y Barcelona tuvo a Juan Musso como figura absoluta y sostuvo al “Colchonero” en su camino a las semifinales. Hoy, esa misma intensidad se trasladó a Alemania, donde Real Madrid y Bayern Múnich ofrecieron un partido de película.

Todo empezó con un golpe inmediato: el empate de la serie llegó tras un error de Manuel Neuer que aprovechó Arda Güler. La joya turca volvió a aparecer con un tiro libre memorable y encendió la ilusión “merengue”. Pero el Bayern respondió con carácter. Resistió el impacto, se sostuvo en los momentos críticos y terminó imponiéndose 4-3 (6-4 en el global) para meterse entre los cuatro mejores de Europa.

Por nombres, el cruce prometía. El Bayern, gigante alemán, siempre responde en este escenario. El Real Madrid, en cambio, juega esta competencia como nadie: su mística lo empuja incluso cuando el contexto no lo favorece. Y eso se vio desde el inicio. Tras el 2-1 en contra de la ida, necesitaba golpear rápido y lo consiguió. Güler capitalizó un mal pase de Neuer y puso el 1-0. Pero la reacción fue inmediata: a los pocos minutos, Joshua Kimmich lanzó un centro preciso y Aleksandar Pavlovic estampó el 1-1.

El intercambio no se detuvo. Güler volvió a asumir el protagonismo y firmó el 2-1 con un tiro libre inatajable. Luego apareció Harry Kane para sostener al Bayern, mientras que Kylian Mbappé devolvió el golpe para el 3-2 que dejaba la serie al borde del alargue.

En el complemento, el ritmo bajó, pero la tensión creció. Menos espacios, más fricción y la sensación constante de que cualquier detalle podía definir la historia. Y así fue. A un minuto del final, Luis Díaz sacó un remate potente que puso el 3-3 y volvió a inclinar la serie. Ya con el Real Madrid lanzado en ataque, Michael Olise liquidó el partido y selló la clasificación alemana.

Ahora, el Bayern se medirá con PSG en semifinales. ¿Será el año de la séptima? Primero deberá derribar al último campeón. Pero si algo dejó en claro en esta serie es que, cuando el escenario se enciende, sabe exactamente cómo jugar estos partidos.