El presente de Juan Musso es, sencillamente, superlativo. En un 2026 que lo encontró listo para dar el salto, el arquero se adueñó del arco del Atlético de Madrid y se transformó en una de las grandes figuras del equipo de Diego Simeone.
La oportunidad llegó tras la lesión de Jan Oblak, pero la respuesta fue inmediata. Musso no solo cumplió: se consolidó. En lo que va del año suma 12 partidos repartidos entre La Liga, Copa del Rey y Champions League, mostrando una regularidad que lo puso en el centro de la escena.
Su punto más alto se dio en la Champions. En la serie de cuartos de final ante el Barcelona fue determinante para la clasificación del “Colchonero” a semifinales. En la ida sostuvo al equipo con siete atajadas, y en la vuelta repitió la cifra con intervenciones decisivas, entre ellas una tapada clave ante Fermín López que terminó de consagrarlo como figura. Ya en la fase anterior, frente al Tottenham Hotspur, había dejado señales de su gran momento.
Ese nivel no pasa desapercibido en la Selección. Musso volvió a sumar minutos en la última fecha FIFA -en la victoria ante Zambia- y hoy aparece bien posicionado en la pelea por un lugar en la lista del Mundial 2026. Incluso, según el análisis actual, le estaría ganando la pulseada a Walter Benítez para ser uno de los tres arqueros convocados junto a Emiliano Martínez y Gerónimo Rulli.
La competencia, de todos modos, sigue abierta. Con Oblak cerca de volver, Musso demostró que está preparado para pelear un lugar en la élite. Y no solo eso: su rendimiento también lo posiciona como una alternativa cada vez más fuerte detrás del “Dibu”.
Aunque no formó parte del Mundial de Qatar ni de la Copa América 2024, el arquero ya conoce lo que es integrar un plantel campeón: estuvo en la conquista de la Copa América 2021 y la Finalissima 2022. Hoy, con un presente que lo respalda, vuelve a escena con argumentos propios y la ilusión intacta de subirse al avión rumbo a una nueva Copa del Mundo.