Atlético de Madrid volvió a mostrar su ADN competitivo. El equipo dirigido por Diego Simeone cayó 2-1 ante Barcelona en el Metropolitano, pero el 3-2 en el global le alcanzó para meterse entre los cuatro mejores de la Champions League.
Fiel a su estilo, el “Colchonero” sufrió, resistió y terminó celebrando. El equipo volvió a apoyarse en su estructura defensiva, en la intensidad y en esa capacidad para competir incluso en escenarios adversos. Aunque el resultado en la noche fue negativo, la ventaja conseguida en la ida terminó siendo decisiva.
El partido fue de alto voltaje. Barcelona empujó y encontró los goles que lo pusieron en partido, pero no le alcanzó para revertir la serie. Atlético, con oficio y carácter, supo sostener la diferencia en los momentos más críticos y sellar una clasificación que refuerza su identidad en el torneo.
Ahora, el conjunto de Simeone espera por Arsenal o Sporting de Lisboa en semifinales, con la ilusión intacta de volver a pelear por el título europeo.
En la otra llave, el Paris Saint-Germain volvió a imponerse sobre Liverpool por 2-0 y también se metió en semis, confirmando su candidatura en el certamen.