El concejal en uso de licencia, Carlos Arnedo, asumió como nuevo secretario de Movilidad Urbana de San Miguel de Tucumán, con un discurso marcado por la autocrítica al sistema de transporte y la promesa de una gestión con mayor control y decisión política.
Recién llegado al cargo, Arnedo consideró que su designación responde a su experiencia en la gestión pública y a su posicionamiento previo frente a una de las problemáticas más sensibles de la ciudad. “Me parece que la intendenta me ha convocado de acuerdo a la experiencia que tengo en gestión y además la posibilidad cierta de trabajar muy fuerte en esta materia compleja”, sostuvo en diálogo con LA GACETA.
El funcionario no eludió el diagnóstico crítico que ya había manifestado como concejal y que, según admitió, fue un factor en su llegada al área. “Lo voy a seguir haciendo porque lo sigo pensando como tal”, afirmó en relación a sus cuestionamientos al servicio. En ese sentido, fue contundente: definió al sistema de transporte público como “anacrónico y obsoleto”, y remarcó que el eje de su gestión estará puesto en mejorar la calidad del servicio para los usuarios.
Arnedo puso el foco en el uso de los subsidios estatales y reclamó mayor transparencia. “Se tiene que saber qué se hace con esos dineros públicos, cuál es el destino final”, indicó, al tiempo que adelantó que impulsará auditorías sobre las empresas. Además, insistió en la necesidad de avanzar hacia licitaciones públicas. “Hay que abandonar las tenencias precarias. Entiendo que hay que hacer licitación con pliegos, donde el Concejo Deliberante va a tener un rol importante”.
Su llegada se da en medio de tensiones con el sector empresario, que en las últimas horas había advertido con recortes en las frecuencias. En ese marco, el funcionario respaldó la decisión del Gobierno provincial de adelantar subsidios para evitar una crisis mayor, aunque advirtió que se trata de una solución transitoria. “Nadie quiere que el transporte pare, pero hay que discutir por qué no mejora el servicio”, planteó.
Con un perfil más político que técnico, Arnedo anticipó que buscará reequilibrar la relación con los empresarios, en un escenario que calificó como desigual. “Hay que tratar de salir de ese marco de extorsión que a veces se plantea con la amenaza de paro”, sostuvo, y aseguró que ejercerá “los controles que el caso requiere” sin resignar el diálogo.
El nuevo secretario también hizo hincapié en la necesidad de modernizar el sistema y cuestionó la falta de avances en comparación con otras provincias. “En Santiago del Estero ya están los colectivos eléctricos y acá seguimos discutiendo cómo generar más dinero para las empresas”, ejemplificó.
Por último, frente a las críticas por su pasado en otras gestiones y su pertenencia política, evitó polemizar y se enfocó en el presente. “Estoy acá para trabajar. Es una medida política de gestión y hay mucho por hacer, planificar y resolver”, concluyó.