El presidente Javier Milei analiza anunciar el traslado de la embajada argentina en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén durante su próximo viaje oficial a ese país, en lo que sería una señal de alto impacto en el escenario internacional.

La decisión se enmarca en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente, tras el fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la disputa por el control del estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo comercializado a nivel mundial.

Según trascendió de fuentes oficiales, el mandatario ultima detalles de la medida junto al representante diplomático argentino en Israel, Axel Wahnish, cuya sede permanece actualmente en Tel Aviv.

Será la tercera visita de Milei desde que asumió al primer ministro Benjamin Netanyahu, quien lo invitó especialmente a participar de las celebraciones por el Día de la Independencia.

El jefe de Estado tiene previsto partir el próximo domingo hacia el Aeropuerto Internacional Ben Gurión, para una estadía de tres días con una agenda cargada de actividades oficiales, publicó Infobae.

Uno de los momentos destacados será cuando el presidente israelí, Isaac Herzog, le entregue la “Medalla de Honor Presidencial” en reconocimiento a su “incansable apoyo internacional” y su compromiso con los familiares de las víctimas de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.

Además, el 21 de abril, si no hay cambios por la inestabilidad regional, Milei participará de un hecho inédito: encenderá la antorcha que inaugura la celebración en la Casa Presidencial Beit HaNassi. Será la primera vez que un líder extranjero encabece esta tradicional ceremonia vinculada al Yom Haatzmaut.

La distinción fue explicada por el embajador israelí en Buenos Aires, Eyal Sela, quien destacó el posicionamiento del mandatario argentino como “del lado correcto de la historia”.

La visita se dará en un escenario internacional complejo. Tras el freno en las negociaciones por un alto el fuego entre Washington y Teherán, y en medio de tensiones en la región, el expresidente estadounidense Donald Trump advirtió que su país podría “eliminar de inmediato” embarcaciones iraníes que intenten vulnerar el cerco en el estrecho de Ormuz, reforzando la presión sobre ese punto clave del comercio energético global.

En ese contexto, el eventual traslado de la embajada argentina a Jerusalén implicaría reconocer a esa ciudad, en disputa histórica y centro de varias religiones, como capital del Estado de Israel. El propio Milei ya había anticipado en junio del año pasado su intención de concretar esa medida durante 2026.

Hasta el momento, solo un grupo reducido de países avanzó en esa dirección, entre ellos Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea y Paraguay.

En línea con su política exterior, el Gobierno argentino también declaró “organización terrorista” a la Guardia Revolucionaria Islámica y ordenó la salida del encargado de negocios iraní de Buenos Aires. Previamente, había incluido en esa lista a Hamás.

Desde Israel destacaron que estas decisiones consolidaron a la Argentina como un aliado estratégico. “Gracias a sus políticas, Milei ha posicionado a Argentina como un aliado clave para Israel, incluyendo la decisión de mover la embajada a Jerusalén. Esto refleja su gran compromiso con la seguridad de Israel”, señalaron en un comunicado oficial.